25 de mayo de 2016 | DIRECTOR ANTONIO MartÍN BEAUMONT     ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE DIRECTOR ANTONIO M. BEAUMONT     ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE
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Calatalifa, la ciudad enterrada más desconocida del Madrid árabe

Los vecinos de Villaviciosa de Odón confían en el nuevo equipo del Ayuntamiento para conservar este sello de identidad de la localidad que amenaza con su destrucción si no se toman medidas.

A una hora y media de paseo desde el municipio de Villaviciosa de Odón todavía existe uno de esos lugares en los que perderse significa transportarse al ayer. Las ruinas de la ciudad árabe de Calatalifa sobreviven al paso del tiempo mientras los vecinos y los responsables del Ayuntamiento luchan por recuperar su importancia en la historia. 

Los investigadores datan el yacimiento en el siglo IX cuando Abderraman III sembró en las orillas del Guadarrama la semilla del que sería el gran proyecto de medina islámica. Las prospecciones realizadas por el arqueólogo Manuel Retuerce en 1980 y 1982 confirmaron que los restos de Calatalifa podrían remontarse incluso a la época visigoda pero este hallazgo no fue suficiente para que la dirección de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid impulsara una excavación que 35 años después aún se reclama.

El nuevo equipo del Ayuntamiento estudia alternativas

La concejal de Medio Ambiente de la localidad, María Martín Revuelta, hizo partícipe a ESdiario del interés del Consistorio por convertir estos vestigios en un sello de identidad para el municipio. La intención es averiguar qué se esconde realmente bajo las más de cuatro hectáreas que componen el espacio conocido como Cueva de la Mora. "Sería recomendable tener más información para saber si merece la pena conservarlas abiertas", señaló la responsable que espera el último informe de los técnicos de Patrimonio, tras una inspección realizada a finales de 2015, para proponer una nueva investigación del terreno.

Aclarar definitivamente si el proyecto para rescatar el antiguo castillo que se erigió durante siglos en el Cerro del Miradero es viable es imprescindible para dar nuevos pasos. "No es seguro que las ruinas vayan a sacarse a la superficie" afirmó Martín, "depende de lo que sea mejor para la conservación". Esa es su prioridad.

El grupo Ecologistas en Acción lleva 13 años organizando visitas hasta las ruinas para reivindicar la importancia turística que podría tener este activo en la localidad. En este sentido, los responsables políticos se han puesto manos a la obra para buscar una alternativa y apuestan por solicitar al Museo Arqueológico Nacional las piezas de cerámica que se extrajeron en las primeras excavaciones porque dar a conocer, aunque sea de manera temporal, el valor científico del hallazgo potenciaría el interés de todos.

No es una idea nueva, en 1984 se planteó abrir un museo arqueológico pero las dificultades económicas para seguir investigando lo impidieron. Los recursos siguen siendo escasos pero los avances en los estudios topográficos han reducido los costes y el Ayuntamiento está dispuesto a estudiar el desembolso necesario "pese a que las competencias son de la Comunidad”, como indicó la concejal.

La cuarta ciudad musulmana de la región continúa enterrada

"No hemos visto ni el 1% de la ciudad", declaró Retuerce en una de sus últimas charlas en Villaviciosa. Este medievalista de la Universidad Complutense confió a un ejercicio de voluntad política y de organización el futuro del yacimiento. Su colega Jesús Rodríguez se unió a la petición de los vecinos con su libro Calatalifa, historia de una fortaleza donde concluyó que tras Madrid, Alcalá la Vieja y Talamanca, el asentamiento de Villaviciosa es el cuarto en importancia y el único sin excavar. 

El análisis de numerosas fuentes escritas determinó que la fortaleza defendió a los musulmanes del ataque de los mozárabes que controlaban Toledo. Dos veces pernoctaron en sus inmediaciones las tropas de Abderramán III camino de la batalla según recogieron los cronistas de la época. El objetivo era vigilar la vía de origen romano que unía Toledo y Segovia por el margen derecho del río Guadarrama. Sin embargo, otra tradición relata que el califa ordenó construir el castillo para conmemorar un eclipse solar que aconteció durante su primera visita al lugar. En el siglo XIV la que fuera una "ciudad única junto al Guadarrama", según Rodríguez, sucumbió ante la peste y se convirtió en un "lugar enfermo" al que nadie quiso volver. 

¿Cuándo le llega el turno a Calatalifa?

Desde entones la naturaleza trata de borrar la huella de los árabes del paisaje. El desplome de uno de los dos aljibes que permanecen al descubierto dio la voz de alarma ante el estado de conservación en el que se encuentra este Bien de Interés Cultural desde 1949. Las piedras cayeron a plomo desde la cortada hasta el camino que bordea el cerro y se restringió el paso debido al peligro. 

Calatalifa se asienta sobre una finca privada que actualmente no tiene otro fin que ser lugar de peregrinaje para todos aquellos que siguen la pista a los restos que los árabes dejaron en la Comunidad. Sus dueños se mostraron dispuestos a participar de la restauración siempre y cuando Patrimonio autorizara la excavación. El tiempo corre para este resquicio de la historia. A pesar de la apuesta en firme de la Comunidad de Madrid por el proyecto otros yacimientos como el de Alcalá la Vieja reclaman su atención. De momento, Calatalifa tendrá que seguir esperando su turno. 

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