25 de mayo de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MartÍN BEAUMONT

Enfado en Valencia: Ribó endurece sus ataques a “lo que huele” a España

Joan Ribó, durante una manifestación de exaltación catalanista.

Joan Ribó, durante una manifestación de exaltación catalanista.

¿El alcalde más sectario? El Ayuntamiento, gobernado por el tripartito de Compromís, Podemos y PSPV, no contratará con empresas que utilicen español. Las compañías deberán usar valenciano.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, incrementa su particular cruzada contra el castellano y en definitiva cualquier seña de identidad que recuerde que Valencia pertenece a España. El concejal de Contratación, Sergi Campillo, ha anunciado la introducción de una cláusula lingüística en los nuevos concursos, de tal modo que las empresas adjudicatarias tendrán que utilizarlo en todas las comunicaciones que tengan con las delegaciones, de la misma manera que ocurrirá con las que hagan al exterior, como carteles o señales.

Esta insólita decisión dejará sin opciones a las compañías que no asuman la lengua autóctona valenciana de cara a presentarse a los distintos concursos públicos del consistorio valenciano. “Hemos detectado que las contratas no usan el valenciano como marca la normativa”, lo justificaba el mencionado edil tras la junta de gobierno, que aprobó el primer concurso donde se aplicará esta cláusula, el referido a la limpieza de los colegios, mercados y edificios municipales.

El Consistorio valenciano ya aprobaba hace unas semanas, la obligación de que todas las comunicaciones internas entre funcionarios fueran en valenciano, al igual que las dirigidas a los ciudadanos salvo que hicieran petición expresa de castellano.

Como la deriva independentista catalana 

Esta polémica decisión municipal se equipa al escenario vivido en Cataluña hace años, al calor del movimiento independentista. La anterior iniciativa fue solicitar a la Generalitat que el nombre oficial de la ciudad sea València, con una denominación única en valenciano, en lugar de la bilingüe utilizada hasta ahora y que nunca había supuesto un problema o desde luego motivo de conflicto cómo está ocurriendo tras esta petición.

El concejal de Compromís no dejó lugar a dudas, al indicar que las adjudicatarias deben aplicar la Llei d'Ús y el reglamento de uso y normalización del valenciano "en todas las comunicaciones y en el resto de documentación que se tramite, así como en toda comunicación al exterior, como cuando se hace una obra o se corta una calle. Todo eso debe cumplir con la Llei d'Ús", comentó sobre la cartelería habitual de cortes de tráfico.

Sergi Campillo, de Compromís.

Igual que ocurre con el resto de las cláusulas que implantará el gobierno tripartito (Compromís, Podemos y PSPV-PSOE), Campillo ya ha señalado que el incumplimiento supondrá sanciones, que no concretó, por incumplimiento de las condiciones lingüísticas. En un comunicado posterior, el Consistorio indicó que "se use preferentemente la lengua propia", aunque Campillo aclaró en su comparecencia que las cláusulas no servirán para mejorar la puntuación en los concursos, sino que serán todas obligatorias, incluida la referida al valenciano, tal y como informa el diario valenciano Las Provincias.

El delegado de Contratación considera que las traducciones han de hacerlas las empresas, no el Gabinete de Normalización del Ayuntamiento, reforzado este mandato con más funcionarios. "No usaremos los recursos del Ayuntamiento, no aceptaremos que lo utilicen como su oficina de traducción para poner los carteles o las comunicaciones de cara a la ciudadanía".

Lo mismo regirá en las concesiones, dado que "son procesos de contratación pública". En las empresas municipales, algunas de las cláusulas no se incluirán por la naturaleza de las tareas, como servicios especializados, aunque tampoco las descartó. "Iremos colocando las cláusulas en cada contrato con una política de máximos", dice el edil de Ribó.

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