21 de agosto de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT     ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

Socorrida receta de bolitas de queso con frutos secos y corazón de uva

Imagen: Blog Cocinando con Neus.

Imagen: Blog Cocinando con Neus.

Ya se sabe eso de que "las uvas con queso saben a beso", por eso te presentamos este facilísimo snack que sirve tanto como aperitivo como para un acompañamiento ligero.

Con septiembre llega la vendimia y eso significa que las uvas están en su punto de maduración perfecto. La recién inaugurada temporada nos permite disfrutar de sus nutrientes hasta el próximo diciembre, cuando el frío hace estragos en esta fruta repleta de energía. 

Seguro que tu necesitas ese impulso de vitaminas, hidratos de carbono y minerales para retomar la rutina y los más peques de la casa para volver al cole con más ganas que nunca. Por eso, no pierdas de vista esos racimos tan apetitosos que se cuelan en las cestas de las fruterías y que te darán alguna que otra alegría a la hora de preparar el menú semanal si te fijas en nuestra receta. 

Para que los racimos te aguanten varios días en el frigorífico de casa presta atención a estos consejos: elige los racimos grandes y con un color de piel uniforme, muévelos un poco para asegurarte de que no están demasiado maduros y guárdalos en bolsas de papel colgadas hacia abajo. ¡Te durarán semanas!

 

Ingredientes: 

- 50 o 60 uvas pequeñas sin hueso. Puedes comprarlas ya peladas o pelarlas tu misma con las manos bien limpias. Solo te llevará unos minutos.

- 200 gramos de queso cremoso al gusto. Te recomendamos la variedad mascarpone pero existen otros en el mercado con menos calorías. 

- 200 gramos de queso de cabra. Lo venden en un rulo y sin corteza, perfecto para amasar. 

- 100 gramos de pistachos, de almendras, de nueces y de semillas de sésamo. Pélalos y machácalos en virutas por separado. 

 

Preparación: 

Amasa el rulo de queso de cabra hasta conseguir una masa homogénea y mézclala con el queso mascarpone para hacer una sola preparación.

Coge las uvas ya peladas y bien lavadas y envuélvelas con pequeñas porciones de queso hasta darles forma de bola. La uva tiene que quedar completamente cubierta por el queso. 

En unos cuantos cuencos, coloca por separado los frutos secos y las semillas de sésamo previamente trituradas. Coge cada una de las bolas de queso y rebózalas con los pistachos, las almendras, las nueces y las semillas de sésamo al gusto. Puedes hacer una bola con cada fruto seco o mezclar varios para darle un toque realmente original a su sabor. 

 

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