27 de abril de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MartÍN BEAUMONT

Planifica tus finanzas por si te toca el gordo

Este año el sorteo extraordinario de la lotería de Navidad repartirá 2.310 millones de euros en premios. Si te toca una porción más vale que sepas invertir correctamente el dinero.

Con la llegada del 22 de diciembre todos soñamos con que la lotería nos arregle nuestra situación financiera y nos alivie la pesada losa de las deudas, pero llegado el caso la necesidad de una adecuada planificación financiera debe primar sobre la euforia inicial. Las necesidades de cada persona son un mundo, si tiene o no deudas, hipoteca o si quiere apostar por asumir riesgos o por inversiones con grandes ventajas fiscales marcaran el devenir de ese dinero. Tras darse un capricho, como mucho del 10% del premio obtenido, lo mejor es asesorarse bien y pensar bien las cosas. 

Si el premiado tiene deudas pendientes, una buena idea sería amortizar sobre todo aquellas que acarrean un tipo de interés más elevado. Y aunque muchos optarán por deshacerse del pago de la hipoteca, que conlleva pago de intereses, sin embargo, podría ser interesante mantenerla en el caso de aquellas hipotecas de viviendas compradas con anterioridad a 2013 que pueden desgravar el IRPF.

Para aquellos agraciados en la lotería que tienen un perfil más impulsivo y derrochador, lo más recomendable para no arruinarse es invertir en activos ilíquidos como bienes inmuebles, vehículos, fincas u obras de arte. Además pueden optar por contratar un tipo de seguro en el que se paga un capital fijo al principio y posteriormente la aseguradora se encarga de ingresar todos los meses una cantidad determinada. El caso es conseguir sacar un 10 en la gestión de nuestras finanzas a corto y medio plazo, ya que sino la alegría puede durarnos bien poco.

No es necesario invertir todo el dinero del premio de una tacada. Por eso es importante contar con una planificación adecuada y diversificar la inversión. Se puede repartir el patrimonio en activos diferentes como depósitos, acciones, bonos, incluso entre distintas zonas geográficas, siendo esta una buena forma de diversificar el dinero ganado. De este modo, se reparte el patrimonio entre elementos más conservadores y con una menor rentabilidad como los depósitos, destinándose el resto a otros productos para crear una cartera de inversión que produzca rentabilidad en el largo plazo.

Aunque se elija diversificar la inversión en diferentes productos también es importante reservar una parte de la cuantía en líquido, con el fin de que con ella se puedan solventar imprevistos o aprovechar, si surgen, oportunidades de negocio o inversión. En el caso de cantidades elevadas se puede repartir el dinero entre diferentes cuentas corrientes, cuentas remuneradas o depósitos en diferentes entidades bancarias, aprovechando así la garantía del Fondo de Garantía de Depósitos que avala hasta 100.000 euros por cliente y entidad.

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