20 de septiembre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Gritos en el PSOE andaluz al enterarse de lo que trama Sánchez con ayuda de C's

Pedro Sánchez, junto a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

Pedro Sánchez, junto a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

La encarnizada batalla de las primarias ha desatado un efecto colateral en el socialismo andaluz. Y los susanistas se huelen una nueva andanada contra su líder, gane o pierda este domingo.

"Cuando llegue ese momento veremos". Con estas cinco palabras y una insólita incursión del siempre prudente líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, en el PSOE andaluz se ha desatado en las últimas 48 horas un incendio cuya magnitud está por ver, en función de lo que suceda en la noche de este domingo cuando se conozca el escrutinio de las primarias y se desvele definitivamente el futuro político de la presidenta andaluza, Susana Díaz.

Las cinco palabras no las ha pronunciado un socialista cualquiera. Pertenecen al gran enemigo interno de la lideresa y hombre fuerte -es su jefe de campaña- de Pedro Sánchez en el bastión orgánico de Díaz, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, a quién el susanismo acusa de maniobrar internamente contra la presidenta desde hace meses y de preparar un "asalto" al PSOE de Andalucía tras las primarias del domingo. Su principal cómplice es otro de los alfiles andaluces de Sánchez, el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano.

Los susanistas consideran que Sánchez tiene un plan para derrocar a Díaz de la Junta... gane o pierda las primarias

Según ha sabido ESdiario de fuentes parlamentarias vinculadas al susanismo, en el PSOE-A han provocado en las últimas horas una oleada de indignación las declaraciones del máximo responsable de C's en Andalucía y socio parlamentario de Díaz. Y es que Marín irrumpió en el debate interno socialista al adelantar que la formación naranja pedirá a la presidenta andaluza que abandone el cargo y designe un sustituto si finalmente alcanza la Secretaría General del PSOE.

Además, cabe recordar en este sentido, que el propio Albert Rivera ha afirmado en varias ocasiones que en caso de que esto suceda, Ciudadanos exigirá volver a negociar un nuevo acuerdo de investidura con el supuesto nuevo candidato socialista. "Una insólita intromisión en un proceso interno de otro partido político y un tensionamiento inoportuno y artificial", brama un miembro del equipo de la presidenta andaluza.

El gran temor que sacude en las últimas semanas el sector oficialista del socialismo andaluz -mucho más dividido y revuelto de lo que Susana Díaz se empeña en transmitir a sus barones- es el papel en el que la lideresa quedará tanto si gana como si pierde este domingo.

Rodríguez de Celis, que este miércoles fue entrevistado en la televisión local de Sevilla Ondaluz, aseguró -preguntado por la opinión del pedrismo sobre la compatibilidad entre la Presidencia de la Junta y la Secretaría General del PSOE- que "va a ser difícil" que Díaz, si gana, mantenga ambos cargos. Y añadió: "Esa posibilidad la van a resolver los militantes".

Pero el periodista quiso ir más allá sobre una hipótesis que se ha convertido en un runrún en la última semana en el PSOE-A, sobre todo tras el sorprendente resultado de Sánchez en la recogida de avales en Andalucía. Por eso le preguntó a Gómez de Celis directamente si aspira a competir por el cargo de secretario general e, incluso, si es el elegido por Sánchez -si este vence el domingo- para convertirse en futuro candidato a la Junta. "No me seduce nada", se limitó a responder sin descartar nada de forma tajante.

La guardia de corps de Díaz, con su poderoso secretario de Organización, Juan Cornejo; el portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, y el diputado Antonio Pradas, está convencida de que Sánchez "va a hacer mucho ruido". En primer lugar, si Díaz se impone por un margen más amplio del que la guerra de avales ha vislumbrado, los susanistas dan por hecho que los afines al exsecretario general harán correr la especie del pucherazo.

Y en segundo término, porque Susana Díaz va a seguir siendo "objetivo prioritario" del exlíder. Si vence, habrá purga y terremoto en el PSOE-A. Y si es derrotado por estrecho margen, se moverá el sillón principal del Palacio de San Telmo, sede de la Junta, a cuenta de la necesaria "dedicación exclusiva".

Y nadie olvida que pronto comenzará la guerra de las listas electorales con la vista puesta en las municipales de 2019, el verdadero poder fáctico y financiero del actual PSOE.

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