El Semanal Digital
15926_Espinar.jpg
Momento exacto en el que tres bogavantes piden explicaciones a Espinar mientras pensaba en la gente dando un paseo en una tabla de surf

LA UGT, DISPUESTA A FICHARLE

Espinar perdió el tramabús tras ser retenido en una marisquería

Facebook El Semanal Digital Twitter El Semanal Digital
El cabecilla de Podemos reivindica su estrategia política: "Que un líder morado se ponga ídem no debería extrañarle a nadie".

El senador, diputado autonómico, secretario general en la Comunidad de Madrid y cliente del mes en 'La Vaca Argentina', Ramón Espinar, no participó en el viaje inaugural del 'tramabús' de Podemos por razones escalofriantes. Según han confirmado a El Pato Cojo fuentes de toda insolvencia, el líder morado fue acosado y retenido tras abandonar la marisquería de A Coruña que visitó este fin de semana.

Al menos tres bogavantes le  retuvieron tras hacerle un escrache mientras practicaba surf, por lo que denominaron "un langosticidio", tal y como se demuestra en el terrible documento gráfico que acompaña esta exclusiva.

Espinar, conocido por su afición a beber coca cola en la intimidad, se había desplazado el pasado sábado a la ciudad gallega para disertar en el ciclo de conferencias 'Construyendo pueblo' pero declinó finalmente al enterarse de la literalidad de la convocatoria y negarse a reparar dos pocilgas, un hórreo y un sistema de uinarios externos en una aldea de la zona de O Grove donde otros influencers sí aceptaron calzarse el mono y la piqueta. El senador optó por recluirse en una célebre marisquería donde, según las fotos difundidas por él mismo, pudo degustar una humilde comida consistente en tres centollos, 242 zamburiñas, dos docenas de vieiras y un número indeterminado de langostinos que, según testigos presenciales, le hizo parecer dirigente de la UGT en Andalucía.

El senador aseguró que se puso morado en homenaje a los colores de Podemos

"Yo me pongo morado en homenaje a los colores de Podemos; quien tiene que explicarlo es Bárcenas, Rato y Felipe González, a ver qué excusa tienen ellos", explicó.

Tras la merecida comida, Espinar pretendía surcar las olas en la playa de Riazor recitando versos de Miguel Hernández, pero se produjo el asalto que finalmente le impidió volver el lunes a Madrid a fletar el 'tramabús'. Y es que, en el momento en que Espinar iba a abandonar el local repasando mentalmente pasajes de Kavafis, una partida de bogavantes le retuvo en el interior, alzando las pinzas y diciendo algo parecido a "Te vas a enterar", según la traducción del idioma crustáceo que el propio diputado autonómico pudo hacer tirando de conocimientos de la serie Bob Esponja.

"Fue muy violento al principio, pero luego pude levantar la situación y, si todo sale bien, en unos meses presentaremos el Círculo Bogavante. La gente sólo quiere ser escuchada, y aunque a mí me la sopla lo que digan sí he aprendido a poner cara de interés cuando me hablan; soy un tio listo, guapo y buen actor", señaló Espinar, tal y como consta en el parte policial de los hechos. El senador, una vez superado el mal trago, se ha comprometido a participar en la próxima expedición del 'tramabús', siempre y cuando no haga parada ni en la sede de Caja Madrid ni en Alcobendas, lugares que por razones desconocidas le traen malos recuerdos.

 

 

Comenta esta noticia