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¿QUÉ SABE DE NOSOTROS EL PRESIDENTE?

España, el país "enfermo" y sin molinos de viento de Trump

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¿Qué piensa el presidente norteamericano de nuestro país? ¿Qué conoce de él? ¿Sabe al menos dónde está? Esto es lo que ha dicho de nosotros en las pocas declaraciones que nos ha dedicado.

Resulta difícil saber qué conoce y qué piensa exactamente el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre España. Gestos como la eliminación de la versión española de la web de la Casa Blanca o la conversación telefónica de apenas un cuarto de hora que mantuvo con el presidente Mariano Rajoy a las pocas semanas de ser investido han sido amplificados en España, representándolas como una expresión más de desinterés e incluso de desprecio por parte del máximo mandatario norteamericano hacia todo lo ajeno a su país.

Pero eso son solo interpretaciones. La realidad es que no es posible hacerse una idea de lo que representa nuestro país para Trump, pues son escasas las manifestaciones públicas que le ha dedicado. Y de entre lo poco que se ha prodigado en declaraciones, lo que viene a continuación es lo más sustancioso. A partir de ahí, juzguen ustedes mismos.

Aprovechar la ‘gripe’ española

Cuando no era más que un extravagante multimillonario, allá por 2012, Trump hizo una curiosa alusión a nuestro país en una entrevista para la cadena NBC. El actual presidente estaba narrando las grandes “oportunidades” que la crisis económica había generado en Europa. "Puedes comprar por muy poco dinero, puedes comprar tierra por nada, puedes comprar de todo por nada", señalaba, destacando a continuación el caso español: "España es un país asombroso. Es un gran país, pero está enfermo y éste es el momento de aprovecharlo". “No hay duda de ello”, sentenció.

El semanario 'Tiempo' contó el pasado otoño la historia de la inversión fallida de Trump en nuestro país. En concreto, intentó comprar uno de los tres rascacielos más emblemáticos de Madrid. Como alternativa, también barajó construir el rascacielos más alto de España. Su hijo mayor, Donald Trump Jr., se encargó de las negociaciones e incluso mantuvo contactos en Madrid con la constructora FCC

Éxito y esfuerzo al 200%

Trump ha visitado España públicamente en dos ocasiones: en 2011 y en 2014. Esta última consistió en un viaje a Barcelona para pronunciar una conferencia de “motivación”, dentro de un ciclo organizado por la firma norteamericana ACN, dedicada al marketing multinivel y a las charlas de formación para empresarios. En el Palau Sant Jordi, el magnate disertó sobre las oportunidades que cada uno posee a su alrededor, del pensamiento positivo y de la perseverancia. “Ser obstinado a menudo es un atributo”, defendió en su charla. Y luego tuiteó "El éxito requiere un 100% de esfuerzo y un 100% de concentración. Nada más”. Como curiosidad, por aquella conferencia cobró 450.000 dólares.

Nadal, ese ganador

Durante su intervención en aquel foro, Trump hizo algunas referencias tópicas a España, particularmente a sus estrellas deportivas. Destacó, así, al "gran equipo de fútbol" de nuestro país, en alusión a la Roja, y se declaró un rendido admirador del tenista mallorquín Rafa Nadal: "Hablamos de un chico que siempre quiere ganar, siempre, siempre es un ganador", entre aplausos y vítores del público asistente.

La energía verde no funciona. Y España es la prueba

También en Twitter, su canal de comunicación favorito también ahora como presidente, Trump citó en 2013 a España para criticar la apuesta por las energías limpias y renovables. Como negacionista de los efectos del cambio climático y de la rentabilidad de las energías verdes, Trump aprovechó el dato de que nuestro país había liderado la caída de las inversiones en energías renovables en toda Europa y se burló de la energía eólica, tuiteando: “El gobierno español está cerrando los molinos de viento. Su mantenimiento es mayor que sus ingresos".

El derroche de las chicas Obama en Marbella

La red social fue asimismo el lugar escogido para lanzar sus críticas contra los Obama. En concreto, para censurar el coste de las vacaciones de la primera dama, Michelle Obama, y sus hijas en la Costa del Sol en el verano de 2010. Trump crítico el gasto de más de 467.000 dólares en aquel viaje, con destino Marbella. "Les encanta gastar dinero", tuiteó.

 

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