03 de abril de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La frase más brutal que escuchará Pablo Iglesias tras sufrir su escrache es ésta

Pablo Iglesias, en un gesto reciente

Pablo Iglesias, en un gesto reciente

Casi nadie ha salido en defensa del líder de Podemos tildado de "vendeobreros" en la Complutense. Pero muchas han ajustado cuentas con frases tan tremendas como éstas.



 

 

Pablo Iglesias recibió "jarabe democrático", la expresión que él y los suyos utilizaban para definir los escraches, cuando los padecían otros. Ahora ha sido él la víctima, en su retorno a la Universidad Complutense, donde un grupo de radicales de izquierda le impidió hablar y le negó la condición de l que él mismo más presume con una crítica a voces demoledora.

Los lamentos del líder de Podemos por la escena han suscitado muy poca solidaridad y, sin embargo, muchas críticas, alguna de ellas de especial mordacidad. Quizá la más cruel de todas ellas haya salido esta misma mañana de la boca de Carlos Herrera, con un demoledor monólogo a primera hora que ha ajustado cuentas con el dirigente morado y su hemeroteca.

"Más que la imagen del escrache a Pablo Iglesias en la Complutense, lo que no tuvo precio es la frase que escuchó de otros como él era hace nada: “¡Qué hables tú de fascismo, que lo que hacéis es vivir del cuento!". Nadie se merece un boicot así, pero unos tienen menos derecho que otros a quejarse y denunciarlo", comenzó el periodista.

"Iglesias, al que le han cogido la matrícula los mismos que más le reían sus gracias, estaba en esa misma sala de la facultad hace diez años cuando, en compañía de Errejón y otros cursis fanatizados, le hizo un escrache a Rosa Díez. Después ha estado defendiendo hasta ayer ese tipo de comportamientos", prosiguió.

 

"Les llamaba “jarabe democrático” e incluía rodear el Congreso, cuando no asaltarlo, acosar en plena calle a Cifuentes, rondar a voces el balcón de Soraya Sáenz de Santamaría o invadir supermercados con ese pobre tonto llamado Sánchez Gordillo (...)  Ahora, vemos un ejercicio de justicia poética que lo mismo le da igual al vicepresidente segundo del Gobierno, pero que resulta subyugante", añadió.

Para rematar finalmente: "Va a tener que inventarse de qué hablar, porque el escrache de ayer le invalida definitivamente para seguir haciéndolo de todo lo que le gustaba o quizá usaba para llegar donde ha llegado. El fascismo, la casta, los sueldos públicos, la vivienda obrera o las puertas giratorias se han borrado de un plumazo de su discurso o se lo van a borrar a escraches esos mismos que creyeron que les iba a cambiar la vida y que han comprobado, como era de prever, que la única vida que ha cambiado es la suya".

La propia Rosa Díez, protagonista hace una década del escrache protagonizado por Pablo Iglesias, repudió el sufrido por el vicepresidente, pero con un tuit bien irónico en el que incluía a Oriol Junqueras, profesor universitario en Vic, con una sugerencia cargada de intención:

 

 

Finalmente, las imágenes de aquel boicot de hace dos lustros a la dirigente de UPyD han rebrotado con virulencia desde perfiles de gran impacto, como el de La Brújula de Onda Cero, que ha recordado las imágenes para incomodidad, probablemente, de su protagonista: nadie, o muy pocos, han salido en su defensa.

 

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