26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Llorente se sale y sale tocado en el triunfo continental (0-2) ante el Getafe

El Atlético continúa siendo la bestia negra del Getafe y ha vuelto a ganar en el Alfonso Pérez con goles de Marcos Llorente y Thomas.

El Atleti refrendó la plaza Champions con una convincente y meritoria victoria en Getafe. Un 0-2 que sirve de preparación para lo que llegará en el mes de agosto, la definición de la presente Liga de Campeones. Llorente se subió a la moto y Thomas sacó el mazo para rubricar una victoria más que interesante. El Getafe deberá apurar sus opciones continentales en la última jornada.

Los ‘men in black’ del fútbol madrileño se veían de nuevo las caras. Sistemas y filosofía de juegos similares, como los trajes negros que lucieron ayer. Pero ni Bordalás ni Simeone luchan por mantener el equilibrio de la galaxia, atando en corto a los variopintos alienígenas. Son más modestos. Luchan por un territorio más pequeño, aquí en el planeta azulón, llamado Europa. El Atleti ya tenía el pasaporte para volver a visitarlo la próxima campaña; el Getafe no.

Y quizá por eso, el cuadro local fue mucho más insistente en el primer acto de la batalla. Felipe sacó un balón bajo palos y la zaga colchonera se las vio y las deseó para desbaratar el empuje getafense. Casi siempre por pérdidas absurdas del centro del campo hacia adelante. El Cholo se revolvía en el banquillo. De nuevo, las apariciones del extraterrestre Marcos Llorente suponían el mayor peligro colchonero.

Ningún cambio, en cuanto a alineación, cuando se reinició el choque. Pero sí en el juego y su desarrollo. El Atleti dio un paso hacia adelante y encontró el camino del triunfo. Diego Costa erró una clarísima. pero colaboró con el pecho para que el ‘alien’ Llorente abriese el marcador. Con Carrasco también metido en el ajo. Golazo de pillo.

Thomas finiquitó la victoria tras otra buena jugada combinativa del equipo colchonero. Ya no estaba el mentado Marcos Llorente en el verde. Pidió el cambio tras otra explosiva acción. En el club madrileño se hacen cruces para que sólo sea una molestia muscular. Es su estandarte, a la espera de la reaparición de Joao Félix.  A Morata, de nuevo, le anularon un gol. Lo del madrileño con el VAR es de traca. Milímetro va, milímetro viene.

 

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