30 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los cuatro bulos contra la Guardia Civil en el estreno del diputado de la CUP

El portavoz de la CUP, Albert Botrán, este miércoles en su estreno en el Congreso.

El portavoz de la CUP, Albert Botrán, este miércoles en su estreno en el Congreso.

Vendas en los ojos a los detenidos, drogas para manipular sus declaraciones. Albert Botran ha debutado en la tribuna con un delirio. Hasta el punto de asegurar que "España es Turquía".

Ya habían anunciado en su primera declaración de intenciones que su objetivo en el Congreso es destruir "desde dentro" la democracia española. Y que, además, no piensan ocupar demasiado tiempo sus dos escaños.

Así que había cierto interés en la Cámara Baja por comprobar como transcurría la primera intervención de su portavoz en la tribuna de oradores, en un pleno de control al Gobierno. Y Albert Botran no ha defraudado.

Ha evacuado una intervención convertida en un recopilatorio de bulos y falsas denuncias contra el trabajo diario de los agentes de la Policía y la Guardia Civil. Sacada de un manual más propio de un CDR que de un representante de la soberanía nacional.

En un agrio debate con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el cupero ha denunciado un "clima general de represión contra el independentismo" y entonces a enumerado supuestas conductas ilegales de policías y guardias,  como el traslado con ojos vendados, amenazas a familiares de detenidos, la ingesta de sustancias para orientar las declaraciones en sede policial o la filtración de sumarios para que se hable de terrorismo y explosivos.

Y, por si fuera poco, ha apelado a las manifestaciones de agricultores de las últimas semanas para preguntarse si "también serán perseguidas con el mismo celo policial y judicial".

"Usted ya ha celebrado el juicio, la Policía es culpable y el Estado represor; olvida que hay jueces y fiscales que resuelven aplicando la ley y que la Guardia Civil, la Policía o los Mossos practican entradas y registros porque un juez dicta una resolución y realiza seguimientos para respetar las limitaciones transitorias", le ha replicado Marlaska.

Y le ha remachado con un dato: España es el país menos demandado y condenado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

M.B
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