24 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez premia al hombre del Falcon que le presentó al mundo con un destino vip

José Manuel Albares, en la famosa foto de Sánchez "a lo Kennedy" en el Falcon.

José Manuel Albares, en la famosa foto de Sánchez "a lo Kennedy" en el Falcon.

El bombo de los cargos públicos más deseados sigue girando en La Moncloa. Y su inquilino vuelve a demostrar que va a agradecer y mucho los servicios prestados.

Muchos periodistas y muchos dirigentes socialistas descubrieron a José Manuel Albares gracias a una imagen ya icónica para el sanchismo.

La de Pedro Sánchez, con gafas de sol, en el Falcon de la Fuerza Aérea, emulando al expresidente norteamericano John F. Kennedy. Sí, la comentada fotografía de un Sánchez recien llegado a La Moncloa, en el avión oficial de gira internacional, en mangas de camisa y al más puro estilo celebritie.

Junto a él, en la imagen que tomó entonces el secretario de Estado de Comunicación Miguel Ángel Oliver, se sentaba un desconocido total. Era el responsable del área internacional de la Presidencia del Gobierno, José Manuel Albares. Uno de los hombres del nuevo presidente. Este jueves ha recibido su premio correspondiente. Una de las cinco embajadas más codiciadas por todos los diplomáticos españoles.

A Albares le debe Sánchez gran parte de su imagen mediática y una agenda internacional inédita para un recién llegado a La Moncloa.

El diplomático le ha conseguido ya en tiempo récord al presidente y su esposa, Begoña Gómez, un envidiable album de fotos con las principales mandatarios internacional: con Donald Trump, con el canadiense Justin Trudeau, con Barak Obama, de retiro con Angela Merkel, con los principales líderes latinamericanos y con todos sus homólogos europeos.

 

José Manuel Albares junto a Sánchez en una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

 

Ha sido su serpha en las cumbres de Bruselas, quien ha do introduciendo al líder del PSOE en los principales cenáculos del poder internacional.

De hecho, su nombre estaba en todas las quinielas para suceder a Josep Borrell al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Su destino ha llegado este jueves y no es un premio menor: la embajada en París. Sin duda la más codiciada tras las de Estados Unidos y las de los organismos internacionales, ONU, OTAN o Unión Europea.

 

 

 

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