06 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Coronel Pérez de los Cobos: la purga que define a Marlaska

El Coronel Cobos y el ministro Marlaska

El Coronel Cobos y el ministro Marlaska

La purga en la Guardia Civil define al ministro Marlaska y al presidente Sánchez, pero no define ni a los purgados ni al Cuerpo al que representan.

 

 

Crecí en una tierra donde el sentimiento colectivo nacionalista nos imponía que la Guardia Civil era un cuerpo ajeno a nosotros, un Cuerpo que perseguía las costumbres, lengua y personalidad vasca, y cuya única función era represiva, y que a pesar de la llegada de la Democracia, era la garantía de una Dictadura que se había perpetuado, la institución cuya sola presencia, servía de justificación a los terroristas de que nada había cambiado en España.

El nacionalismo imperante, también el no violento, presentaba a la institución  de la Guardia Civil, como un enemigo de lo vasco, un Cuerpo tan distinto a nosotros, tan cultos, que formado sobre todo por gallegos y andaluces (la xenofobia siempre es una de las bases del nacionalismo excluyente), debía ser expulsado de Euskadi como fuera, con la violencia como método más eficaz.

Aquellos jovencitos con distintos acentos, que circulaban en frágiles vehículos sin protección, tenían sin duda su mérito, pues casi solos aguantaban la persistencia de un Estado en un clima casi de insurgencia y guerrilla urbana.

Sin embargo, en muchas casas se nos enseñaba que aquellos chavales que un día y otro también eran asesinados muy cerca de nosotros, que vivían en cuarteles enrejados cual jaulas sin las mínimas condiciones de habitabilidad, y cuyos hijos tenían que ocultar en los colegios la profesión de sus padres a riesgo de sufrir el desprecio colectivo, eran quienes fundamentalmente, junto al Cuerpo Nacional de Policía, garantizaban nuestras libertades y la integridad de nuestro País.

La vocación política y el destino quisieron que con el transcurrir de los años, compartiera destino profesional en el Ministerio del Interior con algunos de aquellos jóvenes ya convertidos en mandos del Cuerpo, entre ellos el Coronel Diego Pérez de los Cobos, destinados en el Ministerio fuera del color que fuera el Ministro, siempre debido a sus brillantes e intachables trayectorias profesionales, y su permanente vocación de servicio, rozando la heroicidad en muchos de sus anteriores destinos profesionales.

 

Del director del Gabinete técnico de la Secretaría de Estado de Seguridad, el coronel Pérez de los Cobos, entre otros, aprendí que esas cualidades eran innatas a la Institución a la que pertenecen, que su Cuerpo con casi dos siglos de vida ha ido adecuándose a las circunstancias siempre al servicio del interés general, y algo muy importante, que alguien como un ex Juez de la Audiencia Nacional debería saber y no olvidar nunca, que la discreción, la confidencialidad y la profesionalidad era su guía de actuación, pues el objetivo es siempre la defensa de las libertades, en definitiva, del Estado de Derecho, una de cuyas bases es la separación entre los poderes ejecutivo y judicial.

La destitución de Pérez de los Cobos lo dice todo del talante tramposo, la mediocridad y el sectarismo hasta la histeria de Marlaska

Qué hace unos meses fuera cesado el Coronel Corbí, otro mando que en otros países sería un héroe nacional, o que ahora lo haya sido el Coronel Pérez de los Cobos, no cuestiona absolutamente nada su irreprochable conducta profesional, pero en cambio, lo dice todo, y con mucha pena y amargura, sobre el talante tramposo, la mediocridad y el sectarismo hasta la histeria, de quién los ha cesado y de cómo se maneja un Ministerio que es garante de la seguridad de todos…o que hasta ahora, siempre lo había sido.

¡Qué decepción Ministro Marlaska: de luchar contra los terroristas en primera línea, a luchar contra la integridad de la Guardia Civil! Para lo que ha quedado una trayectoria respetada y ejemplar. ¿Le merece la pena esto solo por ser Ministro?

Ellos permanecerán

Preocúpese sr. Ministro por el futuro profesional que le queda, pues los españoles saben distinguir muy bien entre un aprendiz de tahúr (su jefe le sirve de inspiración, sin duda), y unos profesionales dignos y servidores de todos.

Por ello mi admiración por Diego Pérez de los Cobos y por todos quienes componen ese Cuerpo Benemérito, es hoy mayor que ayer, siempre al servicio de España y nuestras libertades.

No olvide que cuando usted solo sea el recuerdo de un mal gobernante, antes de que por fin se olvide, incluso cuando esta generación de Guardias Civiles que vencieron a ETA ya no estén, la Institución continuará como siempre, renovada y adaptada a las necesidades de los españoles.

Comenta esta noticia