¿Quién quiere ser alcaldesa de Valencia?

El único partido importante del que aún no sabemos quién será su cabeza de cartel para el Ayuntamiento de Valencia es el PP.

Todo el mundo da por hecho que Joan Ribó va a repetir por Compromís, con alta probabilidad de volver a ser alcalde si la izquierda obtiene una concejalía más que la derecha. Otra cosa es que termine un hipotético segundo mandato sobrepasados ya los setenta años. En el PSPV, una vez evacuado Joan Calabuig y consolidada Sandra Gómez, las quinielas apuntan que la joven socialista no tendrá rival en su partido. Tampoco se adivina quién podría postularse para competir con ella. Curiosa por cierto la carrera de publicaciones pagadas en Facebook de Ribó y Gómez, socios de gobierno y sin embargo futuros rivales electorales.

Ciudadanos, una vez que Toni Cantó ha desembarcado para luchar por la Generalitat, todo parece indicar que Fernando Giner continuará esperando la carambola que le haga alcalde, o con el PP o con el PSPV, aunque no haya que descartar sorpresas primarias. Como Podemos y València en Comú son imprevisibles y parece que lo serán hasta el final, la principal duda para la cartelería electoral de 2019 en Valencia está en el PP.

Aunque algunos miran con expectación a Esteban González Pons como nombre con tirón y popularidad suficiente para superar la etapa post-Barberá, su preeminencia en el PP europeo, la posibilidad de que sea el próximo comisario español, y la falta de garantías de éxito en caso de regresar a Valencia hacen poco probable su candidatura. Aunque tampoco cabe descartarla por completo. Municipales y europeas tendrán lugar en el mismo año.

Otra opción es la de Luis Santamaría, actual presidente de la gestora de Valencia ciudad, y hombre encargado por Isabel Bonig de estudiar palmo a palmo el municipio en busca de oportunidades electorales. Pero Santamaría es poco conocido, y no va a dar tiempo material (con la actual coyuntura de la organización en Valencia) a cambiar ese estado de cosas.

Y queda otra opción más -salvo conejos de la sociedad civil que puedan salir de la chistera- que es la de la diputada y ex-consellera María José Catalá. En ella se da la circunstancia de que ya fue alcaldesa, pero de Torrent, otra gran población, séptima en número de habitantes de la Comunidad Valenciana. Y lo fue en dos ocasiones, ganando en ambas por mayoría absoluta. Catalá, además, es natural de Valencia, por lo que en su caso a la tercera podría ser la vencida para ser por fin profeta en su tierra. Experiencia le sobra, y tiempo también porque sólo tiene 36 años, apenas cuatro más que Sandra Gómez. El futuro en Valencia puede que sea de ellas.

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