23 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bildu pasa al PSOE la primera factura de su abstención en Navarra muy rápido

Navarra Suma se teme lo peor. Antes de que termine el mes, los socialistas deberán retratarse en una localidad de 7.000 habitantes. En sus manos está que no gobiernen los batasunos.

Dos semanas. Ése es el plazo que tiene el PSN para retratarse. Para demostrar que UPN, el PP y Ciudadanos no están en lo cierto cuando se malician contrapartidas a Bildu, cuya abstención fue necesaria para que la socialista María Chivite fuera investida presidenta de la Comunidad Foral. 

La prueba de fuego, la primera al menos, se producirá en la localidad de Huarte antes de que acabe agosto. Allí, la alcaldesa socialista, Amparo López, ha dimitido solo dos meses de tomar posesión para convertirse, con toda probabilidad, en la directora general de Interior del Gobierno de Chivite.

Ahora bien. Si el PSN no lo remedia, su sustituto será un alcalde de Bildu, que fue el partido más votado el pasado 26 de mayo, con cinco concejales y ya está presionando a los socialistas. Y Navarra Suma, la coalición de centro derecha, dice tener "sospechas" más que fundadas de que toda esta maniobra es para acabar entregando el bastón de mando a los herederos de Batasuna. 

No en vano, durante el debate de investidura, la portavoz de Bildu en el Parlamento navarro, Bakartxo Ruiz, se quejó de que el PSN les hubiera impedido gobernar en Pamplona, Sartaguda y Huarte. A buen entendedor...

En el municipio, de 7.000 habitantes, ganó las elecciones Bildu. Pero el apoyo del único edil de Geroa Bai (la marca navarra del PNV) le fue insuficiente para que su candidato, Alfredo Arruiz, mantuviera la Alcaldía que ostentaba desde la anterior legislatura. 

Por contra, ganó la votación de investidura la candidata socialista pese a contar con un único concejal, gracias a que los cuatro del Grupo Independiente Huarte (GIH) y los dos de Navarra Suma votaron a su favor para cortar el paso a Bildu

Ahora, Navarra Suma ha vuelto a tender la mano para "volver a facilitar una mayoría, junto con GIH y PSN, que permita que sea un alcalde constitucionalista el que sustituya a la hasta ahora alcaldesa, Amparo López". El PSN tiene dos caminos: si se abstiene, gobernará Bildu. Si pacta con Navarra Suma y GIH, no. En su mano está.

Sin embargo, en la coalición de centro derecha no las tienen todas consigo y temen un "vergonzoso arreglo" como primer pago a la colaboración de Bildu en la investidura de Chivite.

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