El saludo de la OMS llega a las instituciones: ¡Hola! con la mano en el corazón

Luis Barcala y Arcadi España durante su encuentro de este lunes en el Ayuntamiento de Alicante

Luis Barcala y Arcadi España durante su encuentro de este lunes en el Ayuntamiento de Alicante

El alcalde Luis Barcala y el Conseller de Infraestructuras, Arcadi España, se saludaron poniendo su mano derecha sobre el pecho izquierdo, donde está el corazón, como indica la OMS

Hay que estar a la última, hasta en el saludo. Y más en los tiempos de pandemia que vivimos. Llevamos meses saludándonos con el codo, hasta que se ha asumido como una práctica común en los encuentros. Tras seis meses de crisis sanitaria, los codazos se han convertido en una buena práctica. Hasta en las firmas de los correos electrónicos ya no se dice ‘un saludo’ o ‘un abrazo’. Los más innovadores ya firman con aquello  de ‘un codazo’.

Ahora la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado del posible foco de contagio de los codazos, y recomienda que se salude poniendo la mano en el corazón, a una distancia de unos dos metros y mirándose a los ojos con una sonrisa.

Siguiendo esta nueva recomendación de la OMS, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, y el Conseller de Infraestructuras, Arcadi España, se saludaron con ese nuevo ‘modelo’ del organismo internacional, situando su mano derecha sobre su pecho izquierdo –donde está el corazón-. A priori, parece una forma de saludarse más amable que la anterior. Más vale recibirse con el corazón que a codazos.

Como ya ha pasado con otras recomendaciones –la de llevar mascarilla o sacar a los niños a pasear- lo que hoy es bueno, mañana puede cambiar. La del cambio de criterio es una práctica que en otros campos –como la alimentación- ya estamos acostumbrados. Hoy es bueno comer un alimento y mañana todo lo contrario.

La contradicción se ha instalado también en las recomendaciones de la OMS –ya lo vimos con si llevar mascarilla protege o no del contagio-. La nueva recomendación desmonta todo el protocolo de codazos que llevamos meses ensayando, y poniendo en práctica con hombres y mujeres en igualdad. Parece ser que el codazo no está exento de riesgos, y que podría ser vía de contagio.

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