19 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Lo que Pepe Domingo Castaño se olvida de contar sobre su acceso de solidaridad

El locutor deportivo de la COPE ha abierto de la manera más mediática el debate sobre el modus operandi de un periodista ante la destitución de un compañero. No es oro todo lo que reluce.



Esta semana José Domingo Castaño ha mantenido viva la polémica por el relevo de Manolo Lama como presentador de Deportes Cuatro (cuya relación laboral actual con Mediaset no está clara). Castaño ha reprochado que Manu Carreño, compañero de Lama durante una década, no le mandara ningún saludo en antena al finado tras su destitución y usó los micrófonos de la COPE para que todo el mundo se enterara: “Vi ayer Los Manolos para ver si los presentadores se acordaban de un compañero que ha presentado el programa durante los últimos 10 años. No dijeron ninguna palabra (…) De un compañero que ha estado contigo 10 años lo único que se merece es que digan algo, por ejemplo: ‘Hoy no está Lama por lo que sea, un saludo para Lama. Así está la vida. Así está profesión. Así nos queremos unos a otros. ¡Viva la valentía!”.

Lo que Castaño estaba reclamándole a Carreño es que desafíe a los dueños de la emisión (en este caso Mediaset) que suelen preferir discreción ante las sustituciones

No es un debate fácil, porque lo que Castaño estaba reclamándole a Carreño es que desafíe a los dueños de la emisión (en este caso Mediaset) que suelen preferir discreción ante las sustituciones, en especial cuando están no han sido cordiales. Castaño, en principio, puede presumir de que cuando la SER echó a Paco González de Carrusel Deportivo en 2010, él se saltó todas las normas de la emisora y comenzó el primer Carrusel sin Paco haciéndole un homenaje. “¡Te lo dedico a ti, Paco!”.

No obstante no siempre actuó así. José Ramón de la Morena relata en uno de sus libros como cuando él fue suspendido por un año al frente de El Larguero por enfrentarse al entonces director de la SER, Eugenio Galdón, ni Paco González ni Castaño lanzaron ningún comentario de apoyo en antena (es más llegaron a entrevistar a su archienemigo y origen del conflicto que desencadenó su suspensión: El Butano). En todo caso era sabido que las relaciones entre De la Morena y Castaño estaban rotas antes de su marcha en 2010. Y terminó de quedar claro cuando después de que en una entrevista De la Morena acusara a Jorge Hevia (miembro del equipo de Paco González) de estar en antena borracho, Castaño volvió a usar el micrófono para defender a un compañero, Hevia, y mandar un recadito a De la Morena: “Tendría que taparle la boca a alguien que no cesa de rompernos el alma”.

Pero la pregunta está servida: ¿se deben usar las cámaras o los micrófonos de un programa para solidarizarse con el apartado?

Pero la pregunta está servida de si se deben usar las cámaras o los micrófonos de un programa para solidarizarse con el apartado. En la COPE Ignacio Villa optó por no hacer ninguna mención a su antecesor Jiménez Losantos cuando le reemplazó en su discurso inaugural de 2009 o el diario La Razón cuando Francisco Marhuenda asumió la dirección, no dedicó ni una línea de recuerdo al director cesante, Alejandro Vara, que se había ido de la peor manera posible (tratando de llevarse al mayor número de redactores posibles al ABC). En televisión igualmente impera la omertá cuando algún presentador o tertuliano es fumigado y sólo se rompe ese silencio cuando algún invitado quiere sacar el tema.

Célebre fue cuando Isabel San Sebastián había sido despedida por Antena 3 por posicionarse en la guerra mediática que había en torno a los entonces propietarios de la cadena y su sustituta, Carmen Gurruchaga, intentó que no hubiera referencias a su marcha pero no pudo impedir que una de sus invitadas lo hiciera, la socialista Teresa Fernández de la Vega, mandándole un saludo. En el caso de Jesús Cintora, tras ser apartado de Las Mañanas de Cuatro, fue también un invitado Willy Toledo en el que en un programa de Mediaset hizo alusión a su ‘despido’ ante una incómoda Sandra Barneda que no fue capaz ni de aclarar que Cintora aún seguía siendo empleado de Mediaset, aunque no siguiera en LMDC.

¿Debía Carreño comportarse como un Toledo o una Fernández de la Vega, siendo él el presentador? No hay precedentes en antena en las grandes cadenas

¿Debía Carreño comportarse como un Toledo o una Fernández de la Vega, siendo él el presentador? No hay precedentes en antena en las grandes cadenas, tendríamos que rebuscar en las pequeñas para ver algo parecido: Carlos García Hirschfeld sí mandó un saludo a Josep Pedrerol tras reemplazarle en Punto Pelota, aunque sonó más a un gesto para intentar contener el linchamiento que estaba sufriendo en redes por los ‘pedreloristas’ y que no se frenó a pesar de su gesto.

Parece claro que cuando una marcha es de buen rollo, puedes aludir al compañero que se ha ido y hasta entrevistarle y hablar de a dónde va a lo Mercedes Milá. Pero cuando es de malas (porque se ha peleado con el jefe, se ha ido a la competencia o ha sido despedido), hacerlo es desafiar al dueño del medio. ¿Se muerde la mano que te da de comer? Sin duda es más fácil hacerlo cuando planeas cambiar de mano. Castaño desafió a la SER en 2010, pero lo aparentemente lo hizo cuando ya tenía claro que se iba por la misma puerta que Paco. Carreño, es probable, que no tenga ninguna intención de seguir el camino de Lama y mantiene su propia ruta.

 

 

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