1990 versus 2020: 30 años no es nada en la Valencia marinera

Repaso a una época que ha marcado el futuro del distrito y el desarrollo de su fiesta semanasantera

Estrenamos el 2020 en esta ventana de Esdiariocv, y si volviera la vista atrás hasta hace una década, el sociólogo Pedro Garcia Pilán dijo entre otras cosas en Pamplona en su trabajo titulado. ´Identidades fluctuantes, territorios inciertos: descentramientos del ritual religioso en la modernidad globalizada´: "Los contactos continuos en el espacio y en el tiempo” que Mannheim llamaba a analizar ya no son, en definitiva, la base de la reproducción de una tradición transmitida intergeneracionalmente (Shils, 1975), pues la tradición ya no es una mera herencia ni un anclaje en el pasado: se construye en el uso que los agentes, libremente adheridos, quieran hacer de ella.

En la fase globalizada de la modernidad, pues, el más tradicional de los rituales del catolicismo es susceptible de suscitar, incluso en unos pequeños barrios de la fachada marítima de la ciudad de Valencia, niveles de identidad en permanente proceso de negociación, fluctuando sobre territorios cada vez más inciertos.

Esto refuerza el proceso de secularización de un ritual que, al complejizar su sujeto celebrante, ha perdido definitivamente la antigua y exclusiva centralidad del objeto celebrado. Un ritual, en definitiva, tan descentrado y politeísta como la sociedad que lo produce.”

Y si nos remontamos a 1990, mi memoria me trae recuerdos En aquel ejercicio 1989-1990, que nos llevó a la Semana Santa de hace 30 años. Ya ha llovido, amables lectores. El que suscribe presidía por última vez mi querida Hermandad de Vestas del Santísimo Cristo del Buen Acierto. Tras cuatro elecciones, y cuatro ejercicios intensos, era el momento de cerrar una bonita y difícil etapa de mi vida. La Junta Parroquial del Cañamelar 1989-90 la volvía presidir mi amigo Paco Celda, yo dejé la Secretaría General y pasé a ser delegado de Fiestas y di el testigo a mi amigo Juanvi Morales. Mi padre, Francisco Celdrán Montero fue vicepresidente, y el siguiente ejercicio tomaría el relevo de Celda como Presidente.

Enrique Lozano Duarte del Sepulcro era el administrador. Mi querdo Manolo Furió, histórico hermano mayor de los Afligidos y el recordado tío Jaime Portalés fueron los censores de cuenta.

Los vocales fueron Pepe Eleuterio el Boti, de los Granmaderos, José Sancho, Luisito Pizá, Vicente Aparicio del Sepulcro, Tomás Peris del Descendimiento, Julio Donoso, Juan Antonio Sinisterra y Miguel Sanz de la Santa Faz, Paquito Vicent, Paquito Peiró, Manuel Avi, Miguel Serra, Toni Pizá, Francisco Mª Casaus, Alfredo Cot Bernabé, Toni Peris, y por la Hermandad del Santo Encuentro que reaparecía de nuevo, Fernando Seguí Figuerola, Amparo Carabal Iranzo y Marcelo Martínez Isierte.

Pero un hecho luctuoso volvería a marcar el ejercicio, Mauricio Lluch Esteve, nuestro vicario fallecía repentinamente el último día de mayo de 1989 y ya no estuvo con nosotros en la Semana Santa de 1990.

Echamos mucho en falta a don Mauricio. Lo recuerdo pidiéndole un cigarrillo a Vicente Andrés, o comprando el pan en el Horno de Mayte con esa gracia especial suya.Tras las vacaciones estivales, principios de septiembre volvió con las torrenciales lluvias que de nuevo inundaban nuestro distrito. Caos, cortes de luz y a tapiar puertas de los bajos para evitar el desastre.

No obstante una nueva línea de la EMT para los Poblados Marítimos iniciaba su trayecto el 2 de Octubre era el 30, que tanto reivindicó mi tía Vicen, para que su hermana, mi tía Pepa, estuviera bien comunicada con su trabajo de telefonista en el Hospital Clínico Universitario.

Nueva línea de la EMT

La nueva línea, que se denominó Marítimo-Universidades-Pl. Ayuntamiento, era de las más largas con 22 kilómetros, aunque con una frecuencia de paso entre 20 minutos los laborales y 30 los festivos. Esto no le gustaba tanto a mis tías, pues se quejaban de que daba mucha vuelta y lo esperabas más de media hora, pero es que las dichas nunca son completas.

Pues sí, más vale que nos quedáramos como estábamos, pues ese 1989 como dijimos anteriormente un desgraciado incendio había esquilmado nuestro patrimonio artístico, y ahora sin don Mauricio, que desde el 18 de abril de 1949 que cantó aquí su primera misa, era todo un emblema en el Cañamelar como sacerdote, estuviera ejerciendo en casa o fuera, el humano también. El librito de la Junta Parroquial del ejercicio 1989-90, con la portada del Paso de la Verónica de la Real Hermandad de la Santa Faz, se movía en esos parámetros.

En la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles en el Cabañal un 30 de marzo se celebró el Pregón anunciador, y como pregonera, la alcaldesa de Valencia,  Clementina Ródenas Villena que cautivó a los que allí nos congregamos. Colosal estuvo la alcaldesa, cercana al pueblo y con un guión muy bien hilvanado.

Joan Lerma, president de la Generalitat Valenciana, y monseñor Miguel Roca, arzobispo de Valencia también estuvieron presentes, y la parte musical corrió a cargo de la banda de la Unión de Pescadores, el Casinet, que además del concierto correspondiente, era la encargada de interpretar los himnos regional y nacional que se escuchaban entonces en la Parroquia de Nuestra Señopra de los Angeles, y que el posterior presidente de la Junta Mayor hizo desaparecer años después, cambiando la música de banda por la coral, o cuartetos o quintetos de cuerda y viento.

La Concejalia de Fiestas y Turismo de nuestro Ayuntamiento la seguía rigiendo el bueno de Enrique Real Martínez y continuaba de presidente mi querido Vicente Ballester, que fue un moderno para su tiempo y le dio a nuestra fiesta el empuje que necesitaba en aquel momento y fue secretario general de la Junta Mayor Salvador Cardona, que acabaría siendo concejal en el primer mandato de Rita Barberá en 1991.

 

1990, versus 2020, como ven 30 años no es nada en nuestra Marinera Semana Santa, algunos actores están en el cielo, otros retirados de la primera línea, hay presidentes que vuelven, ojala retorne la música de banda del Casinet, Ateneo Musical del Puerto, etc al pregón, ya que como expresaba al principio el buen sociólogo Pedro García Pilán: “… la tradición ya no es una mera herencia ni un anclaje en el pasado: se construye en el uso que los agentes, libremente adheridos, quieran hacer de ella...”

 

La obra titulada Mariner del artista Javier Chaler Villanueva es la elegida como el cartel anunciador de la Semana Santa Marinera de València 2020. El accésit es el cartel con el lema: “Cristo al pecho” cuyo autor es Juan Carlos Vergara. Los premios serán otorgados en el acto de presentación de las Publicaciones de la Semana Santa Marinera el miércoles 25 de marzo del presente año.

Premio Periodista Joaquín Sanchis Nadal

Ya saben que siempre les recomiendo escuchar a nuestro corazón, obrar el bien a los demás, y sentir estos lares marineros. Disfruten de la vida cada instante y nos vemos en la Valencia Marítima. Y recuerden a sus hijos participar en el concurso de redacción escolar Premio Periodista Joaquín Sanchis Nadal sobre la Semana Santa Marinera, que organizamos desde EOS en colaboración con este medio y la APPV. El 29 de febrero termina el plazo, y el 30 de marzo en el Ámbito Cultural de El Corte Ingles de la Avenida de Francia será la entrega de premios.

 

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