20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Forcadell llora por los rincones: teme volver a prisión y perder a sus nietas

Carme Forcadell tiene pánico a volver a la cárcel, y hay muchas posibilidades de que lo haga.

Carme Forcadell tiene pánico a volver a la cárcel, y hay muchas posibilidades de que lo haga.

La siempre combativa expresidenta del Parlament se ha "borrado" de los medios y de la primera línea política. Y no quiere saber nada de Puigdemont. Tiene pánico a dar un paso en falso.

En esta semana de nuevo terremoto político en Cataluña tras la decisión del presidente del Parlament, Roger T0rrent, de abortar la investidura de Carles Puigdemont y de la soterrada  guerra abierta entre Junts per Catalunya y Esquerra, un silencio atronador ha sorprendido a propios y extraños.

Con Torrent en el disparadero, su antecesora en el cargo, Carme Forcadell, ha mantenido un escrupuloso mutismo tras la decisión de su sucesor de acatar las órdenes del Tribunal Constitucional. Siempre hiperactiva en las redes sociales y frecuente su presencia en TV3 y Catalunya Radio, Forcadell ha permanecido alejada del primer plano político y de los focos mediáticos.

De hecho, la expresidenta ha reconducido su agenda hacia actos de tipo social como su presencia, este miércoles, en la Barcelona Fashion, el salón de la moda al que acudió junto a las esposas de Carles Puigdemont y Artur Mas. Pero de actualidad política ni mú. Tampoco de la viabilidad futura de la investidura de Puigdemont

Resulta curioso que Forcadell solamente haya roto su silencio, a través de Twitter, este jueves para recordar los tres meses que lleva en prisión su jefe de filas, Oriol Junqueras.

Este perfil bajo de Forcadell tiene una explicación: la investidura de Puigdemont la pondría en la complicada tesitura de votar su candidatura. Y la Fiscalía ya ha advertido a los imputados en libertad condicional, que puede reclamar en cualquier momento al juez Llarena su reingreso en prisión. En la misma situación están los exconsellers Rull, Turull y Romeva.

Cabe recordar que la expresidenta del Parlament está en libertad provisional bajo fianza. De ahí que se haya metido bajo tierra intentando pasar desapercibida. Llamativa fue su llegada a la Cámara este pasado martes en un utilitario, cuando el Parlament dispone de coches oficiales para los expresidentes.

Del pánico que Forcadell tiene a regresar a prisión -pasó una noche en Soto del Real hasta abonar la fianza que le impuso Llarena- da muestra las revelaciones que este miércoles hizo El País sobre su declaración ante el magistrado el pasado 9 de noviembre.

El diario se hace eco de lo que vivieron presencialmente los funcionarios del juzgado de Llarena. Entre lágrimas imploró: "Soy abuela y quiero estar con mis nietas, por favor, no quiero ir a prisión, acato la Constitución…", suplicó, antes de abrazarse a la funcionaria que le comunicó que el juez había decidido imponerle prisión eludible bajo fianza".

Está claro la razón por la que quien fue uno de los principales arietes del 1-O ha decido quitarse de en medio. Y abandonar el procés y a sus recientes compañeros de viaje. 

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