28 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PSOE y Ciudadanos humillan a Podemos y desmontan su última gran mentira

Una imagen de la reunión entre Ciudadanos y el Gobierno sin miembros de Podemos

Una imagen de la reunión entre Ciudadanos y el Gobierno sin miembros de Podemos

Con el ruido de fondo de una futura negociación de unos Presupuestos Generales del Estado, la tensión entre morados y naranjas sigue creciendo, a la espera de los movimientos de Sánchez.

PSOE y Ciudadanos han acabado de un plumazo con la última mentira de Podemos. La formación morada había salido en tromba para anunciar que habían sido vetados en la reunión de este lunes entre el Ejecutivo y la formación naranja, pero la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha mandado este lunes un nuevo aviso a navegantes después de las acusaciones de sus socios de coalición: "Cuando hay un miembro del Gobierno, el Gobierno está representado" .

Y es que, Irene Montero denunció que Ciudadanos había vetado la presencia de los miembros de Podemos en la reunión que se ha celebrado este lunes en el Congreso, mientras desde la formación naranja, quieren apuntarse el tanto de haber llevado a Sánchez un poco más al centro. Todo ello con un único objetivo, marcar la senda a seguir en los próximos Presupuestos Generales del Estado.

La ministra de Igualdad fue la primera en levantar la liebre este domingo, al asegurar que "Ciudadanos ha rechazado reunirse con el Gobierno de coalición y ha optado por reunirse solo con el PSOE", escribió en su cuenta de Twitter. "Lo respetamos y les animamos a respetar la soberanía popular y su expresión en el Parlamento aunque el resultado no estuviera entre sus planes". Un mensaje que fue difundido, entre otros, por el ministro de Consumo y líder de IU, Alberto Garzón.

Pero desde la formación naranja también han desmentido de forma tajante esta afirmacion. "No hay vetos. No tenía objeto la presencia de Podemos aquí porque no son temas de su competencia", ha señalado Edmundo Bal al finalizar el encuentro.

Sin embargo, algunas de sus caras más visibles del partido naranja como Begoña Villacís se ha apresurado a asegurar que "promovemos un proyecto de centro liberal para España. Eso pasa por evitar, lo reconozco Irene, que nuestro país esté en manos de populistas e independentistas.Soberanía popular es cumplir aquello a lo que te comprometiste en campaña. Algunos somos así de raros".

Pero mientras el ruido sigue por ver quién tiene más poder y control sobre el devenir de Sánchez, la reunión ha marcado un nuevo hito en las alianzas que intenta tejer el presidente. Si ya hizo lo propio el pasado mes de junio, cuando se produjo otro encuentro para pactar algunos aspectos de la 'nueva normalidad' ahora toca el turno de comenzar los acercamientos de cara a las futuras cuentas públicas en las que el Gobierno ya está trabajando.

Las alianzas de Sánchez

Y es que, Sánchez sigue jugando con todos y con ninguno. Se acerca a Ciudadanos mientras pacta con Urkullu, en secreto y a última hora, las nuevas prebendas con las que garantizarse el apoyo del PNV, deja a ERC en medio de la nada, y a Podemos en un Gobierno que hace alianzas que no le gustan demasiado.

De hecho, el vicepresidente Pablo Iglesias ya aseguró que consideraba "incompatible" pactar cuestiones "trascendentales" de los Presupuestos con formaciones de la derecha como el PP y Ciudadanos, que "gobiernan con la ultraderecha".

Además, este mismo lunes se ha hecho eco del mensaje en las redes sociales de su número dos, Nacho Álvarez, en el que ha asegurado que "poner en marcha las ocurrencias económicas de Ciudadanos sería desastroso en este momento: aplicar recortes del gasto en plena recesión agravará la crisis, como ya comprobamos años atrás. Los Fondos de la UE refuerzan la oportunidad de unos Presupuestos ambiciosos y progresistas". Pero en este juego de alianzas de Sánchez todo puede pasar.

Pero en el orden del día de la reunión, en la que estaban como máximos responsables Carmen Calvo y Edmundo Bal no estaban los PGE, sino que se pretendía hablar de los rebrotes de coronavirus y de las medidas legislativas que se tomarán después de aprobarse en el Congreso los cuatro planes de reconstrucción sanitaria, social y económica.

De hecho, a la salida de la reunión Calvo se ha limitado a asegurar que la única intención del encuentro era mantener "informado" a Ciudadanos y "escuchar" a este grupo debido a "una necesidad del Gobierno por la arquitectura parlamentaria". La tan cacareada geometría variable. Un gesto que no ha servido para evitar el enfado de Podemos.

Aún así Calvo ha querido dar un golpe en la mesa y cerrar cualquier posible discusión en el seno de la coalición. "Si está un ministro del Gobierno, está representado todo el Gobierno", ha zanjado al finalizar la reunión. Ahora está por ver si Iglesias y Montero dan la callada por respuesta o inician una guerra de consecuencias inimaginables en el seno del propio Ejecutivo.

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