29 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PSOE se desmiente a sí mismo y hunde su campaña contra Ayuso

José Manuel Franco, delegado del Gobierno en Madrid.

José Manuel Franco, delegado del Gobierno en Madrid.

El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid ha hecho unas declaraciones que casan mal con la estrategia de vincular el incremento de contagios en la región con la gestión del PP.

El próximo lunes se producirá una imagen con la que, a buen seguro, se frotarán las manos en Moncloa y en Ferraz: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entrando por la puerta grande de la Real Casa de Correos para reunirse con la jefa del Ejecutivo madrileño, Isabel Díaz Ayuso, para analizar la preocupante situación de la pandemia en Madrid y estudiar medidas conjuntas entre ambos gobiernos.

En el imaginario socialista, la foto será la del superpoderoso Sánchez acudiendo al rescate de la debilitada Ayuso, a la que culpan de que Madrid se haya convertido en el epicentro de la segunda ola del coronavirus con un incremento preocupante de contagios, pacientes en las UCIs y muertes en los últimos días. Una evolución que ha llevado al Gobierno regional  a adoptar medidas restrictivas de la movilidad en 37 zonas básicas, 6 distritos y 8 municipios madrileños.

 

El hecho de que el PSOE no elevara el tono en las semanas anteriores, cuando Aragón (gobernada por el socialista Javier Lambán) y Cataluña -en manos de los socios independentistas de Sánchez- presentaban datos igual de preocupantes, con rebrotes descontrolados que obligaron a tomar medidas de confinamiento, revelan la verdaderas intenciones de Moncloa y Ferraz: derrocar a Ayuso mediante una moción de censura. Para ello precisa que Ciudadanos rompa su acuerdo de Gobierno con el PP. Pero los naranjas no están por la labor, como dejó claro, esta semana en COPE, su presidenta, Inés Arrimadas.

Mientras el PSOE conspira en la Asamblea de Madrid, el papel de la izquierda radical es bien claro: incendiar las calles y provocar revueltas contra Ayuso por el mero hecho de haber tomado medidas idénticas a las adoptadas en otros lugares de España, como, por ejemplo, en Baleares, donde los morados forman parte del Ejecutivo presidido por la socialista Francina Armengol. Lugares en los que no se ha lanzado el mensaje demagógico de que "se confina a los pobres".

 

Franco culpa a la "relajación" de la ciudadanía

En medio de esta doble estrategia, han sorprendido las declaraciones del delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, José Manuel Franco, que vienen a cargarse de un plumazo los argumentos del PSOE.

Franco -instigador sin complejos de la moción de censura contra Ayuso- ha declarado en una entrevista concedida a Europa Press que los malos datos del coronavirus en Madrid pudo deberse a que "hubo un momento en junio, por parte de todos, que haya habido una relajación".

"Pensábamos que lo peor había pasado y podíamos recuperar la normalidad en todos los sentidos, y se ha visto que no. Culpables únicos no hay ninguno y todas las administraciones han trabajado lo mejor que han sabido y han podido para resolver este problema", ha afirmado Franco.

Así, ha apuntado que para explicar por qué Madrid fue uno de los focos de la primera ola y ahora de la segunda de Covid-19, hay que tener en cuenta la densidad de población de Madrid para expandir el contagio. "En este tema importante no me gusta buscar culpables, tenemos que trabajar todos para superar (la pandemia) y vencerla", ha señalado el delegado.

"Ser profeta del pasado no es muy difícil. Deberíamos haber aprendido lecciones importantes y haber aplicado mayores dosis de humildad. Este fenómeno nos ha pillado a todos desprevenidos. Nadie presuponía al principio que iba a pasar lo que luego pasó. El Gobierno de España fue tomando medidas acertadas, proporcionales a medida que iba teniendo conocimientos científicos de lo que iba pasando", ha proseguido.

El representante del Gobierno central en Madrid ha recordado que durante el estado de alarma le tocó coordinar las tres administraciones en la Delegación. Así, ha destacado y agradecido el comportamiento que tuvieron en ese momento los ayuntamientos y la Comunidad de Madrid.

 

"Aquí no quiero hablar en sus colores políticos. Los municipios ayudaron mucho en el reparto de las mascarillas, en las residencias de sus pueblos, han estado al pie de calle y han hecho una labor extraordinaria. Y los consejeros con los que teníamos contacto también se han comportado de manera ejemplar con la máxima lealtad y colaboración; no ha habido ningún problema", ha resumido.

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