21 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Moncloa miente para justificar la afición de Sánchez al Falcon y se estrella

Presidencia del Gobierno ha tratado de endosar al Departamento de Seguridad la responsabilidad de decisiones que solo le corresponden al presidente. Y se ha caído con todo el equipo.

La Moncloa ha intentado salir al paso de la polémica suscitada por el despliegue de medios oficiales para la cumbre hispano-lusa del miércoles próximo en Valladolid y se ha enredado más. Porque sus explicaciones tienen las patas muy cortas.

A pesar de que hay AVE entre Madrid y la capital castellano y leonesa, Pedro Sánchez movilizará un helicóptero, su Falcon 900B (cuya hora de vuelo sale por más de 5.600 euros) y, mayores, un Airbus A310 -España tiene dos- de más de 200 plazas para el resto de la delegación gubernamental. 

El presidente ya hizo lo mismo cuando en octubre convocó un Consejo de Ministros en Sevilla:

 

Presidencia del Gobierno ha enviado un argumentario a la prensa en el que intentan endosar al Departamento de Seguridad la decisión de utilizar los medios oficiales y no el AVE para desplazarse a Valladolid, a apenas 200 kilómetros. 

Según La Moncloa, Sánchez "no decide en qué medio de transporte se desplaza, sino que se limita a decidir dónde viaja" y son los servicios de seguridad los que organizan todo. Y añaden que, además, hace años el Departamento de Seguridad de la Presidencia del Gobierno recomendó que el presidente del Ejecutivo siempre viaje en medios oficiales, no comerciales. Lo que excluye el AVE y los vuelos de línea regular.

De ser ciertos los argumentos del equipo de Sánchez, su antecesor, Mariano Rajoy, no habría viajado nunca en AVE, pero resulta que lo utilizó la alta velocidad ferroviaria decenas de veces. No solo para ir a actos de partidos, también en su calidad de presidente. Mucho. 

 

 

¿Entonces? Desde el entorno de Rajoy rebaten punto por punto todo el argumentario de La Moncloa. Para empezar, los servicios de seguridad no le imponen al presidente cómo tiene que viajar. "Eso solo pasa en Estados Unidos. Es el único sitio donde deciden por el presidente", explican. 

Es el presidente el que elige cómo quiere viajar entre las opciones posibles, lo habla con su jefe de Gabinete y éste, a su vez, con el jefe de seguridad. En este caso jefa, puesto que Sánchez designó a la comisaria María Marcos. Seguridad siempre prefiere medios oficiales porque supone mayor control de la situación, lógico, pero hasta ahí. 

A pesar del relevo en la cúpula del Departamento de Seguridad, el resto del equipo sigue siendo casi todo el que tenía Rajoy, así que están perfectamente acostumbrados a montar dispositivos de desplazamiento en AVE y avión comercial. 

Cuando Rajoy viajaba en AVE iba en el vagón de Preferente y llevaba con él tres personas de seguridad. Hay sala de autoridades en casi todas las estaciones grandes, así que Sánchez no tendría que mezclarse mucho con la gente en el supuesto de que un día le dé por subirse al tres.

En el caso de los viajes en vuelo comercial, al anterior presidente llevaba dos personas de seguridad. Una, el jefe de escoltas, iba con él en primera clase. Y el otro en la primera fila de la clase turista. 

Así que el despliegue de medios no es tan engorroso como intenta hacer ver La Moncloa para justificar la afición del socialista al avión oficial.

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