03 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pablo Echenique debe callarse, dimitir y no dar lecciones de nada a nadie

Los "Pablos" de Podemos: Iglesias y Echenique

Los "Pablos" de Podemos: Iglesias y Echenique

El portavoz de Podemos potenció los riesgos, negó la epidemia, humilló a quienes activaban la alerta y puso en peligro a los ciudadanos. Y ahora da lecciones, en lugar de dimitir.

 

 

En el clima de consenso ante la crisis del coronavirus, más fruto de la visión de Estado de Pablo Casado que de los méritos de Pedro Sánchez; el portavoz de Podemos en el Congreso se permitió vanagloriarse de la respuesta de su Gobierno a la alarma y, por si fuera poco, compararla con la de otros Ejecutivos en crisis precedentes, ninguna de esta enjundia.

Pablo Echenique, como otros dirigentes de Podemos, pretende la indulgencia general por sus monumentales errores de cálculo, de previsión, de reacción y de anticipación y, a la vez, arrogarse la reacción del Estado y elevarla a la categoría de hecho histórico probatorio del carácter social que al parecer solo tienen ellos.

Lo único que contrasta entre unas crisis y otras es su gravedad y el papel de la oposición, en este caso solidaria y razonable; en tantos otros ventajista y demagógica: solo es necesario comparar qué hicieron Sánchez e Iglesias por un único caso de ébola con lo que están haciendo Casado, Arrimadas y hasta Abascal por una pandemia azotada por la tardanza del Gobierno de coalición en su respuesta.

 

Y hay más casos: desde un accidente como el Prestige hasta un terrible atentado como el del 11M fueron tramitados por la oposición como una excusa electoral, culpando al Gobierno de las fatales casualidades o del horror de terceros como si el PP hubiese hecho colisionar el barco cargado de petróleo o detonado las bombas yihadistas en los trenes.

 

 

En este caso, además, es objetivo que PSOE y Podemos desoyeron las alarmas de manera premeditada, retrasaron medidas que ya se estaban tomando en países afectados e incluso potenciaron los riesgos de manera irresponsable echando a cientos de miles de personas a la calle por una causa, la igualdad de sexos, que también quieren patrimonializar.

Aumentó el peligro

Todos esos bochornos son achacables a ambos partidos, con quienes no es momento de ajustar cuentas políticas, pero tampoco de olvidar. Y alguno más es imputable en persona a Echenique, que consideró directamente falsa la epidemia, aseguró que estaba "absolutamente controlada" y humilló con insultos a toda aquel que advertía de la emergencia.

La demagogia de Echenique fue dolosa, provocó daños irreparables y aumentó el peligro para los ciudadanos que le pagan por pensar en ellos. Con ese currículo, ya plagado de miserias y excesos desde hace años, que pretenda impartir lecciones es una vergüenza. Todo lo que no sea dimitir es un abuso. Otro más de este irresponsable vividor de lo público.

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