24 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Iglesias, Garzón, Bescansa, Rufián: la nueva casta compra casa con sus sueldazos

En esta legislatura todos ellos han pasado de gritar "no nos representan" a hacerse propietarios de viviendas. Con sus generosos sueldos públicos no hay banco que les diga que no.

La hornada de dirigentes políticos que salió del 15-M ha pasado de corear el "no nos representan" a las puertas del Congreso a comprarse casa gracias a sus buenas nóminas de diputados. 

Pablo Iglesias e Irene Montero, Alberto Garzón, Carolina Bescansa y hasta Gabriel Rufián se han hipotecado durante esta legislatura, todos ellos en el último año, cuando ya habían hecho hucha con sus sueldos públicos.

El último en sumarse ha sido Gabriel Rufián, que acaba de adquirir una vivienda en Sabadell. Para ello ha firmado una hipoteca de 200.000 euros con Caja de Ingenieros y un préstamo personal de otros 80.000 euros. 

Según él mismo bromeó en Twitter, ha intentado pagarla con "sacos de arroz", pero no ha colado. No obstante no tendrá problema en seguir al día con las cuotas, puesto que Rufián será el número dos de ERC en la lista por Barcelona al Congreso, y por tanto tiene la continuidad en el escaño asegurada dado que además el número uno es el preso Oriol Junqueras

El caso más sangrante fue el de Pablo Iglesias e Irene Montero, que en mayo suscribieron un préstamo de 540.000 euros para su chalet de Galapagar, valorado en más de 600.000 euros y donde pronto serán familia numerosa. Siempre bajo la atenta mirada de la Guardia Civil, que vigila el hogar de la pareja de Podemos día y noche. 

Curiosamente, también Carolina Bescansa se compró en otoño una casa de 154 metros cuadrados en Galapagar, municipio en el que ya vivía de alquiler, con una hipoteca de 210.000 euros a su espaldas. Curiosamente porque ella y el líder de Podemos han acabado la legislatura a cara de perro.

También Alberto Garzón ha probado en esta legislatura las mieles de la economía capitalista. Él y su mujer han adquirido una vivienda en Rivas Vaciamadrid con una hipoteca de 200.000 euros que a buen seguro les fue concedida a la primera porque ambos tienen buenos sueldos. Él como diputado de Unidos Podemos que ha sido y va a seguir siendo; ella como médico de familia en el Hospital de La Princesa.

Quien no se ha dejado llevar por los cantos de sirena del mercado inmobiliario es Íñigo Errejón: empezó la legislatura viviendo de alquiler en el céntrico barrio de Ópera y sigue igual. Un rara avis dentro de la nueva casta.

Comenta esta noticia
Update CMP