14 de octubre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

María Patiño y su obsesión por lucir como una veinteañera a los cuarenta

María Patiño, eternamente joven y perfecta

María Patiño, eternamente joven y perfecta

La presentadora vive un gran momento profesional. Compagina su trabajo de colaboradora con el de presentadora. Está enamoradísima de su chico. ¿Un problema? Su adicción a la belleza.

María Patiño da una gran importancia al aspecto físico. Se cuida en la alimentación, hace deporte y practica el bisturí que te vi cuando puede. Hace un tiempo, no dudó en pasar por quirófano para aumentar el tamaño de sus senos y lucir exuberante. El resultado salta a la vista cuando la pillan en biquini.

Que Patiño está estupenda es más que evidente. Pudo comprobarse durante la retransmisión de las campanadas en Telecinco. Lució un vestido muy sexy que resaltaba su figura. Ni una gota de grasa, puro músculo. Eso sí, sin pasarse. También mantiene a raya las arrugas a base de medicina estética.

La periodista, a sus 46 años, adora el look veinteañera y de ahí que opte por vestidos cortos, con tirantes y escotazo que le confieren ese aspecto de Lolita que persigue. Todo ello  acompañado por tacones de vértigo y un peinado y maquillaje definidos por un estilista que conoce lo que mejor le sienta.

Indudable que la televisión es imagen, de ahí que quienes hacen pantalla recurran a la ayuda de la medicina estética o cirugía plástica. En el caso de la presentadora de Socialité, su gusto por los cocktails de vitaminas para lucir una piel perfecta, luminosa y sin arrugas, es evidente. También los pinchazos sirven para insuflar la juventud perdida por el paso del tiempo.

Semana descubre que María ha pasado por boxes

La querencia por lucir cual veinteañera no es cosa reciente para María. Ya hace años que descubrió la belleza artificial y se dejó caer. El problema es que a veces ha abusado de los retoques y eso se nota. En busca de los labios o pómulos perfectos, a alguien se le fue la mano y pinchó más arriba de lo debido. Y en cuanto al botox, menos es más. Ojito con las agujas, que las carga el diablo.

“Los retoques estéticos siempre deben estar en consonancia con los rasgos faciales de la persona. A mi consulta acuden hombres y mujeres convencidos de que mejorarán mutando sus labios finos en unos gruesos y exagerados. Y así igual con otras partes del rostro. Por ejemplo, los pómulos, creen que cuanto más arriba y marcados, mejor. Son percepciones erróneas que estamos obligados a combatir para no fomentar los horrores que se cometen en este campo. No todo vale”, explica a EsDiario el doctor David Sanz, cirujano plástico del cuadro médico de Hospital Valle Hebrón y cuya misión principal es la reconstrucción mamaria en las mujeres afectadas por cáncer de pecho. Forma parte de la alabada Unidad de Patología Mamaria de este centro público.

En cuanto a María Patiño, a la rinoplastia, aumento de senos y tratamientos  a base de pinchazos, suma ahora un lifting cervical destinado a mejorar el aspecto del cuello. Como siempre, le sale gratis dado que es imagen de la clínica madrileña donde pasa por boxes. Este es el motivo por el que últimamente se la ha visto menos en Sálvame, revelan en Semana en exclusiva.

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