23 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Gamarra se toma con Calvo ese "café" que Cayetana nunca quiso aceptar

Calvo y Gamarra en su reunión en el Congreso.

Calvo y Gamarra en su reunión en el Congreso.

La vicepresidenta y la nueva portavoz del PP en el Congreso se reunieron este lunes en un ambiente cordial, algo impensable en tiempos de Álvarez de Toledo. Con Gamarra llegó el deshielo.

En el año largo que Cayetana Álvarez de Toledo fue portavoz del PP en el Congreso no hubo una sola reunión con la vicepresidenta primera del Gobierno, que es también ministra de Relaciones con las Cortes. Todo lo más que se produjo fue, el pasado mes de junio, una invitación pública de Carmen Calvo a Álvarez de Toledo para tomar un café. A solas, sin cámaras. "Un par de horas", le dijo durante una sesión de control al Ejecutivo.

Ese encuentro entre la número dos de Pedro Sánchez y la anterior portavoz parlamentaria del principal partido de la oposición nunca se llevó a término. Álvarez de Toledo lo dejó correr. 

Ahora, con Cuca Gamarra como sustituta y después de apenas un mes en el cargo, el milagro se produjo este lunes. Ella y Calvo se vieron por espacio de una hora y medio en dependencias de la Cámara Baja, en un ambiente que ambas calificaron como "cordial" y que sirvió para rebajar las últimas hostilidades entre el presidente y Pablo Casado. Después de que el primero filtrara la semana pasada un whatsapp privado del líder de los populares a propósito de las negociaciones para renovar el CGPJ. 

Y no solo de eso: después de que el PSOE impulsara la semana pasada una comisión de investigación en el Congreso sobre la operación Kitchen. A la que el PP respondió este lunes proponiendo otra sobre la gestión del Gobierno en la pandemia. 

El encuentro de Calvo y Gamarra fue el primero de una ronda de contactos iniciada por Calvo con los distintos portavoces parlamentarios para abordar el calendario legislativo del Gobierno en este curso. Pero, más allá de lo que hablaron, la reunión fue noticia en sí misma, porque pone de manifiesto que los puentes entre el Ejecutivo y el PP no están rotos. Nunca lo han estado del todo. 

"Se trata de tener con el principal partido de la oposición relaciones de respeto, de eficacia en lo que se pueda, de cortesía, por lo que representa el PP", señaló la vicepresidenta, que no obstante se volvió a topar con el muro del PP en los dos asuntos en los que el Gobierno lleva semanas reclamando su apoyo: la renovación de órganos y los Presupuestos. 

A este último respecto, la portavoz popular recordó que el Ejecutivo aún no tiene techo de gasto, ni senda de déficit, ni marco presupuestario, y que por tanto no puede construir la casa por el tejado. 

Gamarra le anunció a Calvo un movimiento inesperado por parte del PP. Para que Sánchez acceda a crear una Agencia independiente que reparta las ayudas de Bruselas, los populares van a introducir la petición como enmienda al proyecto de ley de cambio climático, que actualmente está en tramitación parlamentaria (es la forma más rápida). Eso y la conveniencia de constituir una comisión en el Congreso para que vigile el destino de los 140.000 millones de euros. 

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