Pensiones: Seguridad Social paga, Hacienda ingresa

Una pensión media en España de 1.100 euros brutos tiene una retención del 7 % y la pensión máxima situada en 2.600 euros brutos (tras la subida de 2018) sufre una retención del 19,56 %

En la Lotería la posibilidad de que toque El Gordo de Navidad es de aproximadamente 1 entre 100.000 para todo el mundo, salvo para Hacienda que siempre gana: o porque el premio gordo no se vende, o porque ingresa un 20 % si el premio es mayor de 10.000 euros. Con las pensiones pasa algo parecido.

Los presupuestos del Estado para 2018 prevén un gasto en pensiones de unos 145.000 millones de euros anuales, el 41 % del total. Una cifra alta. El gasto mensual tras las ultimas subidas se sitúa sobre los 9.000 millones de euros. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) prevé que el sistema de la Seguridad Social alcance un déficit, entendido como la diferencia entre los ingresos y los pagos en todos los tipos de pensiones, de 16.000 millones de euros en 2018. Un desastre financiero.

Los medios de comunicación social, en informativos y tertulias, amplifican la noticia de este “agujero”; sin embargo, dentro de este esquema alarmista, nadie ha resaltado, no se sabe si por desconocimiento o por otras razones, algo que parece importante, y es el hecho de que las pensiones de jubilación tributan en el IRPF como rendimientos del trabajo. Sí, aunque parezca un sarcasmo extraído de la serie Big Bang, ya que estar jubilado, por definición, significa que se ha dejado de trabajar.

Los tramos y tarifas que se aplican a los pensionistas son los mismos que rigen para los asalariados, aunque los mínimos familiares exentos de tributación aumentan para los mayores de 65 años y más para los que superan los 75 años. Para no perder el rigor exigible, sin extendernos demasiado en cifras, aproximadamente el 55 % de los pensionistas están exentos, pero el otro 45 % que cobra una pensión superior a 900 euros mensuales tiene retenciones, independientemente de que en cada caso habrá una declaración y una liquidación tributaria que dependerá de los otros ingresos de cada contribuyente.

En el caso de las pensiones máximas, lo que Hacienda recauda por cada pensionista son unos 7.100 euros anuales

Una pensión media en España de 1.100 euros brutos tiene una retención del 7 % y la pensión máxima situada en 2.600 euros brutos (tras la subida de 2018) sufre una retención del 19,56 %. Es decir, en el caso de las pensiones máximas, lo que Hacienda recauda por cada pensionista son unos 7.100 euros anuales, y aproximadamente cabe estimar que en global por cada euro que paga en pensiones la SS, entre un 7 y un 10 % vuelve a Hacienda por retenciones.

En 2017 las pensiones supusieron para Hacienda un ingreso por retenciones de unos 10.000 millones de euros, el 24% del total de las rentas que tributan como rendimiento del trabajo en el IRPF y el 15% de lo que recauda Hacienda como total de retenciones, cifras que no están nada mal, pero que no hemos oído mencionar ni a expertos, ni a representantes gubernamentales.

Aparte de ello, la SS se hace cargo de los pagos de las pensiones no contributivas, que como su nombre indica no han aportado, ni le aportan un euro, librando a Hacienda de asumirlas con sus propios recursos. Si se aplicara un criterio reciproco, eliminando las retenciones, y sin cambiar el importe bruto, las pensiones en neto subirían, los pensionistas contentos, la SS no incrementaría su gasto, y eso sí Hacienda dejaría de percibir 10.000 millones de euros anuales.

Los servicios públicos esenciales se sostienen con los presupuestos, aunque no produzcan ingresos suficientes. Nadie en su sano juicio se plantearía reducir los servicios sanitarios si no pagan sus costes. Desde un punto de vista económico, en estos últimos años las pensiones han contribuido a amortizar los efectos de la crisis financiera en las familias, si alcanzan un nivel digno son un motor que estimula el consumo interno, y como hemos visto ingresan en la caja común.

Aparte, a veces se olvida que los pensionistas han cotizado durante su vida laboral lo que la normativa exigía en materia de bases de cotización: mucho o poco, pero lo que estaba establecido, por lo que no tienen que pedir perdón por morirse tarde y cobrar más de lo cotizado.

El Gobierno tiene en sus manos buscar mas recursos y/o reducir gastos (y se podría hablar largo y tendido de gastos superfluos) para mantener y garantizarlas en un nivel razonable de forma que no pierdan poder adquisitivo, pero en los debates hay que incluir todos los elementos, y no se debe alarmar si la SS no tiene bastantes recursos, porque para eso esta Hacienda, que ya se sabe que somos todos. Y si cada año suben las pensiones en el entorno del IPC, quien seguirá ganando incluso más será Hacienda.

 

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