19 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Arde el PSOE con el casting electoral de ministros de Iván Redondo

Borrell, Marlaska y Calviño, tres ministros en las quinielas de la desbandada del Consejo de Ministros.

Borrell, Marlaska y Calviño, tres ministros en las quinielas de la desbandada del Consejo de Ministros.

El jefe de Gabinete de Sánchez ha vuelto a enfadar a muchos dirigentes socialistas. Esta vez con el "mercado persa" de los miembros del Gobierno en las listas electorales de mayo.

"¿Dónde está la prometida transparencia, el poder de Ferraz, las primarias y la opinión de las bases? Nunca un líder del PSOE tuvo tanto poder y el partido, tan poco". El PSOE es un hervidero y la indignación crece día a día ante la elaboración de algunas listas electorales de cara a la triple cita -municipales, autonómicas y europeas- del próximo mes de marzo.

Una indignación que resume de esta forma tan gráfica un dirigente del PSOE de Madrid, un veterano con mando en plaza en la Ejecutiva Federal en tiempos de José Blanco. "¿Candidatos?: pregunta en La Moncloa, nosotros estamos en la inopia".

Lo que está molestando y mucho en las últimas horas es la "pasarela" -en forma de globos sonda que se atribuyen de nuevo al gurú de Sánchez, Iván Redondo-, en la que se ha convertido el Consejo de Ministros con algunos de sus miembros como "vedettes".

Unos, descaradamente en busca de un destino distinto al actual, certificada la agonía de la legislatura; otros, ubicados en candidatutas sin ni siquiera haber sido consultados de antemano sobre sus deseos o intenciones en el medio plazo.

Lo expresan de forma unánime los dirigentes sondeados por este periódico: "Una burla a las direcciones provinciales", dice un miembro del PSOE de Castilla-La Mancha. "Un casting obsceno", añade un dirigente de los socialistas madrileños, harto de "desayunar cada mañana" con un cabeza de cartel distinto y cada vez más insólito. "Caudillismo puro y duro", remacha un miembro del aparato del PSOE andaluz.

Así, en al menos dos lugares del PSOE hay más que palabras en estos últimos días contra Sánchez y Redondo. El primero, en el PSM, atónito ante la supuesta candidatura, auspiciada ahora desde La Moncloa, del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cuyo debut en un bolo en un acto de los socialistas del barrio de Chueca ha desatado todas las especulaciones.

Y es que, a nivel interno, a varios dirigentes del partido que dirige José Manuel Franco, se les había anunciado hace apenas un mes que la apuesta de Sánchez contra Manuela Carmena y Begoña Villacís era otra ministra, la de Energía y Turismo, Reyes Maroto.

A diferencia del juez, Maroto tiene carrera en el socialismo madrileño, ha sido parlamentaria en la Asamblea y participa en la vida interna del partido. "Pero el problema es que Iván Redondo ha tropezado con unas encuestas internas de Ferraz que son nefastas para ella", afirman fuentes socialistas.

 

Santos Cerdán, a la derecha de Adriana Lastra, convertido en el nuevo hombre fuerte de Sánchez en Ferraz.

 

Otro incendio notable lo ha creado Sánchez en el Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento Europeo, todos cuyos integrantes -salvo su portavoz Iratxe García- fueron susanistas hiperactivos y furibundos críticos con el hoy presidente del Gobierno.

En Bruselas, la filtración de la supuesta candidatura de Josep Borrell como cabeza de lista para las europeas ha provocado en la última semana un terremoto. Y es que algunos eurodiputados como José Blanco, Ramón Jáuregui o Juan Fernando López Aguilar, saben desde hace mucho tiempo que no van por ahí "ni de lejos" los planes de futuro del actual ministro de Exteriores.

Por si fuera poco, hasta la Eurocámara y entre los dirigentes de la vieja guardia que aspiran a un lugar al sol en las listas europeas ha sorprendido la supuesta promoción de la ministra de Economía, Nadia Calviño, como futura integrante -vicepresidenta se dice en círculos monclovitas, incluso- de la nueva Comisión que saldrá de las urnas de mayo.

Se recuerda en un sector del PSOE que aunque el prestigio de Calviño como "eurofuncionaria" es indiscutible, no tiene tratectoria orgánica alguna en el partido y que para ese cargo hay socialistas con iguales o mayores méritos. Y tal vez por eso, a ésta pasarela o "quiniela de desbandadas" se ha sumado en las últimas horas otro ministro, el de Agricultura, Luis Planas. Supuestamente avalado por Carmen Calvo y un sector del PSOE andaluz.

En Ferraz reina además el desconcierto ya que desde la llegada de Iván Redondo a la cocina de las listas electorales de la sede central socialista, apenas media docena de miembros de la Ejecutiva están al tanto de los "antojos y ocurrencias" de Sánchez. Uno de esos pocos, el nuevo hombre fuerte del partido, el navarro Santos Cerdán.

Y entre este caos, algunos se preguntan abiertamente: "¿Por qué la propia Moncloa ha puesto a media docena de los ministros en el mercado persa de las listas electorales de mayo de 2019?". La sondeocracia de Redondo, responden la mayoría. Por algo le conocen como el "ministro sin cartera".

M.B
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