11 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
  • Mar Yuste

    Mar de Amores

    Es más divertido contar la vida de los demás, que la propia. Las venturas y desventuras y, sobre todo, los secretos de nuestros famosos patrios. ¿Qué intentan ocultar? La periodista Mar Yuste nos desvela ese punto de vista “mortal” de nuestras celebrities. Cómo no, tocando esa vena maruja que todos llevamos dentro.

Kiko Rivera encuentra la baza para exprimir el bautizo de su hija Ana

Kiko esta emocionado con el bautizo

Kiko esta emocionado con el bautizo

La fecha ya la tienen. Alguno de los invitados, también. Y aunque les faltan cartas tan importantes como el padrino y el interés de una revista, Kiko Rivera e Irene siguen adelante

Quién le iba a decir a Kiko Rivera que la valoración y la venta de la exclusiva del bautizo de su hija Ana iba a costar tanto. Y no en lo que estén dispuestos a pagar por las fotos de un día tan especial, si no costar en el sentido de conseguir un acuerdo con una conocida revista y, además, lograr que todas las piezas encajen.

En un momento en el que el dinero viene muy bien a la familia Rivera Pantoja, el hijo mayor de Isabel no entiende por qué se le tienen que complicar tanto las cosas. La portada que consiguió posando con la pequeña Ana y con su madre Irene fue mucho más fácil. Pero, claro, en esta segunda parte son otros los factores que deben entrar en juego.

Y es que el hermano de Chabelita, gran conocedor del mundo de la exclusiva y de lo cotizadas que son ciertas cosas en el mundo del colorín, sabía que había una pieza fundamental en el bautizo de su hija: su madre Isabel.

Poco importaba que estuvieran la niña y los padres, en el sentido de que ya los vimos a toda portada en el nacimiento de la pequeña. Kiko, para que este bautizo fuese de verdad valorado, necesitaba aderezarlo de morbo.

Y ha costado. Porque, según dicen las malas lenguas, la ex amiga de María del Monte no estaba muy dispuesta a convertir este día tan especial de su nieta en todo un circo mediático.

Poco importa

Que falte el que Kiko e Irene han elegido como padrino de la niña. Si está Isabel Pantoja, lo demás da igual. Y si no que nos expliquen por qué la pareja ha decidido mantener el 12 de marzo como fecha oficial del bautizo de Ana a pesar de que Cayetano Rivera, el padrino de la niña, no podrá estar presente.

La presencia de los Rivera en las fotos no es ”importante”; desde un punto de vista de dafrle peso y ceros al cheque. Total, ya es sabido por todos que Fran, Cayetano y Kiko se han reconciliado una vez más y ya les vimos en las fotos de la boda del mediano de Carmina Ordóñez con Eva González.

La presencia de los Rivera en las fotos no es ”importante”. La que no puede faltar es Isabel

Pero la que no puede faltar es Isabel. Apenas la hemos visto desde que recibiera la libertad condicional –salvo en los momentos en los que debía cumplir con sus obligaciones carcelarias-, así que su posado, arreglada y orgullosa, al lado de su nieta, será la principal atención del bautizo.

Por eso, precisamente, se dijo en un principio que Isabel, mujer cabal, se negaba a ir al citado evento. Su presencia en la Iglesia iba a convertir el bautizo en un circo cargadito de gente y periodistas; al más puro estilo de la boda de Lolita y Guillermo Furiase.

Pero, al final, el amor a un hijo puede más e Isabel ha concedido a Kiko su deseo y su presencia. A pesar de que ahora Rivera niegue que su madre no tuviese pensado faltar al bautizo de Ana…

Entonces, ¿por qué tanto jaleo? ¿Quieren aumentar el morbo y la expectación creada en torno a este día? ¿O es que, les da igual que se haya dado a conocer la fecha, porque no es la real? Quizás tengan pensando bautizar a Ana al más puro estilo de Borja Thyssen y Blanca Cuesta, con nocturnidad, cierto secretismo y otro día…

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