19 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los CDR y el separatismo más extremo preparan un "infierno" para el 21-D

Mientras Torra anula a los Mossos y apela al 'ejemplo esloveno', en la calle se está organizando un recrudecimiento de los altercados que incluyen hasta el asalto al Parlamento catalán.

Los actos violentos sucedidos hasta ahora en Cataluña puede que hayan sido solo un entrenamiento. Los grupos más radicales del separatismo catalán están preparando una gran escalada de violencia y caos con la meta en el 21 de diciembre, fecha en la que quieren reventar Cataluña aprovechando la presencia de Pedro Sánchez y el Gobierno en Barcelona.

Se organizan a través de canales de Telegram, en chats de Whatsapp y en las redes sociales, donde se reparten consejos, consignas e instrucciones. Los disturbios de Gerona y Tarrasa, los cortes en la autopista AP-7  en Tarragona y de la Diagonal en Barcelona, los asaltos a las cabinas de peaje en diversas autopistas de este domingo y las concentraciones cada vez más agresivas ante la delegación del Gobierno forman parte de los ensayos para el próximo 21.

La convocatoria del Consejo de Ministros en Barcelona para ese día, cuando se cumplirá un año de las elecciones autonómicas convocadas en virtud del artículo 155, es la excusa para salir a la calle en cumplimiento de las instrucciones y arengas de los líderes separatistas. El modelo esloveno que propugna el presidente Quim Torra ha calado en el separatismo, cuyas bases más concienciadas abogan por el uso indisimulado de la violencia.

 

Los Comités de Defensa de la República (CDR) serán los encargados de bloquear carreteras e intentar tomar al asalto las infraestructuras críticas. Ya controlan las autopistas.

El levantamiento de las barreras de peapje en la operación retorno del puente de la Constitución revela la coordinación de los violentos mientras los Mossos han recibido la orden de no impedir los actos de sabotaje. Pero las acciones del separatismo no acaban ahí. Bandera Negra, una vieja "marca" terrorista de la organización Estat Català ha resurgido.  Ahora organiza un plan de acción que ha sido ampliamente difundido en las redes sociales.

En una carta para conseguir adhesiones a su plan, anuncian que de momento son tres mil individuos y que están dispuestos a tomar los centros de podercatalanes, el "Parlament" y el "Palau de la Generalitat". También avisan de que el 21 de diciembre será sólo el principio y que la Navidad catalana será tan caliente e intensa como pretenden Torra y Puigdemont.

"Vamos con todo hasta conseguir la República..."

Aseguran en la misiva que se dividirán en tres grupos, dos de los cuales llevarán a cabo la ocupación de los edificios oficiales señalados mientras que el tercero tendrá la misión de provocar disturbios en el centro de Barcelona para dispersar a los Mossos. "Nos gustaría que fuera una acción pacífica pero puede haber violencia", admiten. "Romperemos el cordón si hace falta y llegaremos dentro por la fuerza. Ni que decir que seremos superiores en número y que estaremos bien equipados, por lo que pasaremos por encima de ellos sin grandes esfuerzos", pronostican respecto a la respuesta de la policía autonómica.

"Quien quiera lazos amarillos, cenas amarillas o ir a dar las buenas noches a los presos políticos se ha equivocado de sitio, Nosotros vamos con todo hasta conseguir la República y se conseguirá sí o sí", les dicen a los aspirantes a reclutas del "ejército esloveno" catalán. Recomiendan ropa cómoda, pasamontañas, no llevar documentación y estar dispuestos a pasar la Navidad fuera de casa. "No vengáis con las tonterías de que somos gente de paz y bla bla bla", destacan en su mensaje.

Los Mossos tienen orden de no actuar. Las cargas en Gerona y Tarrasa han conmocionado a los separatistas. Torra desea que se produzca un "gran recibimiento" al Gobierno de Sánchez que sirva de espoleta para reventar la situación política. Para ello quiere anular a la policía autonómica y tomar personalmente el control del orden público.

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