01 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carmen Calvo recupera sus galones y endurece su marcaje a Iglesias y Montero

Carmen Calvo. Esta semana ha ejercido de "número dos".

Carmen Calvo. Esta semana ha ejercido de "número dos".

En el "juego de tronos" que se instaló en La Moncloa en enero, la número dos de Sánchez se ha cobrado dos victorias encadenadas contra sus grandes enemigos. Y sobre el gran fontanero.

La Moncloa vive estos días los momentos más tensos y críticos en la siempre complicada relación entre PSOE y Podemos y entre los pesos pesados socialistas y morados que pululan alrededor de Pedro Sánchez.

Conocidos son los bandos que han chocado en más de una ocasión en el Consejo de Ministros y en los pasillos del palacio presidencial. A un lado, en más de una vez, la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro y número tres del PSOE, José Luis Ábalos. Al otro, el fontanero jefe de Sánchez, Iván Redondo, que incluso se alineado en algunas de esas batallas con Pablo Iglesias por el que no oculta sus simpatías.

Fuentes monclovitas reconocen que esta semana, que se presentaba aparentemente tranquila dado su caracter prevacacional, "la vicepresidenta ha ejercido de lo que es, la número dos". De hecho, pese a que Sánchez sigue al mando desde su retiro vacacional en La Mareta, Calvo va a asumir la gestión diaria de los asuntos del Ejecutivo.

Queda por saber si lo sucedido con Podemos el lunes, con la minicumbre de Calvo con Ciudadanos para preparar la negociación  de los Presupuestos; y el mismo día, con el bombazo del anuncio de la salida de España del Rey Juan Carlos, marca tendencia en septiembre, cuando Sánchez se jugará la legislatura con la encrucijada de las cuentas públicas de 2021. O si Iglesias mueve ficha en el tablero.

 

Carmen Calvo se ha impuesto en el "juego de tronos" de La Moncloa.

 

Pero lo cierto es que en el Gobierno y también en la dirección del PSOE no ha pasado desapercibida la contundencia con la que Carmen Calvo se ha empleado esta semana contra sus dos enemigos íntimos en el Consejo de Ministros: Iglesias e Irene Montero. En primer lugar por que hasta ahora nunca lo había hecho con esa claridad. En segundo, por que ha puesto especial interés en hacerlo de forma pública.

Con tono desabrido, el miércoles paró los pies al vicepresidente tercero, que gradualmente ha ido endureciendo sus críticas a la Corona. "Don Juan Carlos no ha huido de nada por que no está inmerso en ninguna causa", espetó a Iglesias, que horas antes había calificado la decisión del Emérito de "huida indigna".

Era el segundo torpedo al sector Podemos del Consejo de Ministros. Y es que Calvo salió de inmediato el lunes cuando Irene Montero denunció en los medios el boicot de Cs a la presencia de ministros morados en la cumbre de Moncloa y el partido de Inés Arrimadas. Y que Sánchez lo hubiera permitido. "Cuando en una reunión hay un ministro, está representado todo el Gobierno", aleccionó la número dos de Sánchez a la ministra que le arrebató las competencias de Igualdad.

En el PSOE asumen que "vienen semanas dificiles" a la vuelta de las vacaciones. Por la negociación de los PGE, por la segunda oleda del Covid que los expertos vaticinan y por el clima preelectoral en Cataluña. Y nadie duda de que Sánchez ha confiado a Calvo el manejo de los dosieres calientes como la negociación con Ciudadanos y el acercamiento al PP, y las relaciones con La Zarzuela ante los tiempos convulsos que llegan. El 8 de septiembre está citada a declarar Corinna.

Nadie espera, aunque en Ferraz hay quien la reclama, una crisis del Ejecutivo en la que Sánchez impulse un gabinete más reducido, austero y operativo. Pero en esta guerra de nervios entre socialistas y morados, Carmen Calvo ha enseñado esta semana sus galones.

 

 

 

 

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