09 de abril de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rajoy se la devuelve a Évole arrancándole una confesión sobre España

Rajoy capeó las preguntas de Évole.

Rajoy capeó las preguntas de Évole.

El reportero de "Salvados" lanzó un duro interrogatorio al presidente del Gobierno, que sin embargo logró darle la vuelta que acabó arrancándole unas palabras curiosas al entrevistador.

Mariano Rajoy no se arredró ante Jordi Évole. El presidente del Gobierno, muy en su línea, tuvo que capear las aceradas preguntas del reportero de Salvados en su hora en La Moncloa. Y no faltó una de las cuestiones que más escocieron a Rajoy cuando se difundieron: los SMS de apoyo a Luis Bárcenas

El extesorero del Partido Popular ocupó una parte destacada de la conversación, en la que Rajoy recordó que Bárcenas fue exonerado bajo Gobierno del PSOE y volvió a ser procesado bajo el suyo. "Ya no está en el PP", remarcó, achacándole responsabilidades como el pago en negro de la reforma de la sede del partido. Más comedido anduvo con Rita Barberá, de la que recordó que "no está investigada ni imputada". 

Évole intentó arrinconar a Rajoy en varias cuestiones pero el jefe del Ejecutivo capeó el interrogatorio. "El número de desahucios es mínimo y casi todos son de particulares. Es historia pasada" o el recordar que "ningún gobierno en España lo ha cambiado" en referencia a los acuerdos con la Santa Sede fueron dos de las salidas de Rajoy

Precisamente el inquilino de La Moncloa empezó a venirse arriba cuando le soltó a Évole que "yo reconozco lo malo pero creo que usted no reconoce lo bueno". A "Don Jordi", como le trató en todo momento, le recordó que los impuestos sirven para mantener cosas como la Sanidad pública. Y para ello le puso como ejemplo los elogios de Pablo Iglesias tras ser tratado por un cólico nefrítico en un hospital público. 

Rajoy siguió en el ataque al recordarle que "tiene un discurso similar al suyo", en alusión a Iglesias: "Usted lo malo sólo, don Jordi". "Me está pegando usted un chorreo", se quejó el entrevistador, que tuvo que conceder al reconocer que "yo también creo que vivimos en un gran país".

El presidente contestó rotundo con un "no" al ser preguntado acerca de si alguien de su entorno le había dicho que lo dejara. También señaló que nadie se había atrevido a vulnerar su "independencia" porque "sabían que no lo iban a conseguir", en referencia a posibles presiones de poderes fácticos, sobre todo bancarios y económicos. 

La conversación, más distendida hacia el final, dejó la evidencia de que Rajoy es consciente de que "hay mucha gente que nunca pensará bien de mí". Y se comparó con el propio Évole: "Unos pensarán que es usted un gran periodista y otros lo contrario. Yo estoy entre los primeros".

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