16 de septiembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Yurena concede su entrevista más dura y explica sus dos intentos de suicidio

Yurena ante su entrevista más conmovedora

Yurena ante su entrevista más conmovedora

La concursante más divertida de la última edición de Supervivientes se pone seria para relatar la difícil realidad que atravesó durante su peor etapa mediática. Intentó desaparecer.

No cabe duda de que Yurena -antaño Tamara y Ámbar- se ha convertido en uno de los personajes revelación de la temporada televisiva gracias a su paso por Supervivientes. La cantante (sic) ha conseguido conquistar a los telespectadores del concurso e incluso conseguir que su imagen, más bien mermada por las polémicas desde su nacimiento mediático, alcanzara una pulcritud inesperada. Por eso no es de extrañar que la revista Lecturas haya confiado en ella para ser ocupar uno de los destacados de su portada de esta semana. En ella, Yurena confiesa las dos ocasiones en las que intentó quitarse la vida. 

Según su testimonio, la presión de los medios y las burlas constantes a las que era sometida por su peculiar aspecto físico, hicieron que quisiera desaparecer de la faz de la Tierra: "No soportaba el acosos de los primeros años, no podía salir a la calle, me daba pánico. Se reían de mi madre y de mi, nos han agredido, a mis padres los patearon. No podía más, solo quería desaparecer e intenté dejar de vivir. Mi madre me encontró inconsciente después de haberme tomado dos botes de pastillas. Me salvó la vida por minutos". 

Pero, en su entrevista más sincera, Yurena también reparte estopa contra aquellos que le subieron a los cielos y le dejaron caer en pleno vuelo. Es el caso de Alaska y su troupe. para los que la vasca tiene un recuerdo muy especial: "Me abandonaron pronto. Me dolió, me sentí muy sola. De un día para otro me dieron la espalda. No quiero malos rallos. Estoy muy agradecida porque Alaska fue la única que me apoyó públicamente, pero renegaron de mí y no he vuelto a tener relación". 

Renglón aparte merece la polémica que le ha perseguido durante años. Obligada a cambiarse su nombre comercial, Tamara, por uno que no tuviera derechos, Yurena tuvo que hacer frente a quienes la rebautizaron como "Tamara la mala": "Esa campaña para mi fue tan dañina... La que tenía el nombre registrado fui yo pero le hacía sombra y fue a por mí. Gané un primer juicio pero perdí el recurso. Estaba tan destrozada que no tuve fuerzas para seguir la lucha. Habría ganado, pero se lo regalé. Ahora me arrepiento. Cuando recibí la noticia me desplomé, ya acarreaba la depresión y no pude más. Esto provocó mi segundo intento de sucidio".

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