24 de febrero de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cs teme que Sánchez abra los secretos oficiales a filoetarras e 'indepes'

La formación naranja hará todo lo que pueda para impedir que materias tan sensibles como las actividades del Centro Nacional de Inteligencia caigan en manos de EH Bildu, ERC o la CUP.

Uno de los asuntos más espinosos se que plantea al inicio de una nueva legislatura es qué formaciones tendrán acceso a los grandes secretos que tienen que ver con la seguridad del Estado. Desde hace años, las formaciones independentistas radicales y los herederos políticos de ETA han sido vetadas para formar parte de la comisión del Congreso de los Diputados que se encarga de tan delicado asunto. Tradicionalmente, los grandes partidos, PP y PSOE han estado de acuerdo en ello.

Sin embargo, el nuevo panorama político, con un gobierno de socialistas y comunistas presidido por un Pedro Sánchez que ha pactado con ERC y con Bildu para poder ser investido, hace temer a los constitucionalistas que el PSOE cambie de opinión y abra dicha comisión a quienes no han condenado aún a ETA y a quienes promovieron el golpe de Estado en Cataluña el 1 de octubre de 2017.

En este sentido, Ciudadanos ya adelanta que no piensa facilitar que Esquerra Republicana (ERC), Junts, Bildu o la CUP puedan entrar en la Comisión de Gastos Reservados del Congreso, cuyos integrantes tienen acceso a materias clasificadas como secretos y controlan también las actividades del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Según el Reglamento de la Cámara Baja, para poder conocer materias clasificadas es necesario contar con la autorización del Pleno del Congreso obteniendo el respaldo de tres quintos de la Cámara, esto es de 210 votos, en una votación secreta mediante papeleta en urna.

Los elegidos, uno por cada grupo parlamentario del Congreso (generalmente el portavoz), pasarán a formar parte automáticamente de la Comisión de Gastos Reservados que controla el uso de estas partidas presupuestarias y donde rinde cuentas el CNI.

Y para que los independentistas de ERC, Junts, Bildu y la CUP puedan estar representados en la citada comisión es necesario que recaben los votos de los diputados del PP, Vox y Ciudadanos, que suman 150, por lo que si todos ellos se niegan, no pueden llegar a ese umbral mínimo de 210 votos.

Junts, portavoz de su grupo

Sin embargo, desde Ciudadanos ya adelantan que no pondrán "una alfombra roja" en la Comisión de Gastos Reservados a partidos secesionistas que tienen a líderes condenados por dar "un golpe contra el Estado" ni a otros que "amenazan" con romper el orden constitucional.

"Los separatistas y Bildu saben perfectamente que no pueden contar con los votos de Ciudadanos", ha manifestado, en declaraciones a Europa Press, el portavoz adjunto de los 'naranjas' en el Congreso, Edmundo Bal, quien ha recordado que su partido fue "el único" que tras las elecciones de junio de 2016 se opuso a que ERC tuviera presencia en ese órgano.

En los escasos meses que duró la pasada legislatura ni siquiera se habló de la posibilidad de abrir esta comisión, pero a partir del próximo mes de febrero este asunto volverá a estar sobre la mesa con la novedad de que ahora no se trata sólo de ERC, sino también de Bildu, que por primera vez cuenta con grupo propio en la Cámara, y a ellos se añade el caso de Junts, cuya portavoz es titular del Grupo Plural al ser la formación mayoritaria. El 'veto' podría extenderse al Grupo Mixto si su candidato es uno de los dos representantes de la CUP

Con el apoyo del PSOE y de Unidas Podemos, estos partidos pueden acercarse a las 200 papeletas, pero necesitarán un 'plus', que pasa por arañar votos de Ciudadanos, del PP o de Vox, además de garantizar que no haya fugas ni ausencias en filas socialistas.

El PP ya vetó a ERC

En la legislatura del 2011-2015, el PP, que gozaba entonces de mayoría absoluta, se negó a permitir la entrada de los tres candidatos que ERC fue poniendo encima de la mesa, en nombre del Grupo Mixto, alegando que los independentistas catalanes podían trasladar la información reservada a los miembros de la coalición abertzale Amaiur, que integraba a los herederos de la antigua Batasuna, hoy en EH Bildu. "Con su pan se lo coman", fue la airada respuesta de la entonces diputada Teresa Jordà, la última aspirante rechazada.

Y además, en 2015 los 'populares' se negaron a facilitar el relevo en el puesto que tenía CiU en la Mesa del Congreso y fueron aplazando semana tras semana la posibilidad de que se eligiera al convergente Jordi Xuclà para cubrir la vacante dejada por su compañero Jordi Jané al ser nombrado consejero de Interior de la Generalitat. Su entonces portavoz, Rafael Hernando, alegó que no tendría "mucho sentido" que optara a este puesto institucional en el Parlamento nacional alguien que se definiera como "independentista".

 

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