La Consellera pide PCR a los temporeros “después de firmar el contrato”

La Consellera quiere que haya "seguridad para los temporeros" / FOTO: O.A.

La Consellera quiere que haya "seguridad para los temporeros" / FOTO: O.A.

ASAJA Alicante considera positivo que se hagan PCR a los recolectores, pero reclaman un Plan B al Consell para que establezca protocolos eficaces "que garanticen la recogida de cultivos"

Los empresarios de explotaciones agrícolas que quieran contratar a personal temporero tendrán que arriesgarse y firmar el contrato sin conocer el estado de salud de los trabajadores. Así lo ha anunciado la Consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecològica, Mireia Mollà, quien ha explicado en Novelda el protocolo se seguridad de cara a la próxima vendimia y a otras campañas de recolección. Mollá ha avanzado que la administración autonómica trabaja “en el listado de soluciones habitacionales que estarán distribuidas por todas las comarcas del territorio para garantizar la seguridad y anticipar una respuesta ágil".

Mollà es partidaria de las pruebas PCR “a los trabajadores y trabajadoras del campo siempre que estos estén contratados por las explotaciones, con el fin de amparar y velar por el cumplimiento de sus derechos laborales”.

La Consellera ha explicado que los laboratorios de sanidad animal habilitados para los análisis se pondrán a disposición de estas pruebas en caso de que la Consellería de Sanidad muestre su conformidad a poder llevar a cabo la recogida de muestras para todos los trabajadores contratados. Mollá ha confirmado que estos laboratorios “están certificados desde el Estado de Alarma para poder hacer ese análisis, y estarían en disposición de poder activarse para la recogida de esos análisis”.

La responsable del área de agricultura del Gobierno valenciana ha querido aclarar “que los PCR no serán preventivos antes de la contratación, porque tiene que haber una seguridad para los temporeros, y por lo tanto tiene que haber un contrato de trabajo antes”. Mireia Mollá ha señalado que no tiene por qué ser al principio del contrato y de la prestación del trabajo, sino que puede ser a mitad de campaña o en cualquier otro momento. Ha señalado que estas medidas tienen que garantizar el amparo a los temporeros, que en caso de dar positivo tendrían que estar 15 días en cuarentena, como su entorno más cercano, y poder tener sus condiciones laborales garantizadas.

Los agricultores reclaman un Plan B

Desde ASAJA-Alicante consideran positivo que se garantice la seguridad y la sanidad de las personas que trabajan en el campo, porque redundará en el interés general. Señalan que "estamos de acuerdo con esta medida y promovemos que se hagan las pruebas PCR al mayor número de personas posible", afirma su presidente, Eladio Aniorte. No obstante, "pedimos al Consell que no se quede solo en la exigencia y que ponga ya sobre la mesa un protocolo claro sobre qué hacer y cómo sustituimos de forma rápida y flexible las bajas que se puedan producir, bien por positivos, bien por personal en cuarentena por contacto con un positivo".

En este sentido, la Consellera de Agricultura ha explicado a Esdiario que su primera misión son las soluciones habitacionales “porque entendemos que el sector sabe qué protocolo se tienen que seguir tanto de higiene, de distancia de seguridad etcétera, y lo estamos viendo tanto en el comportamiento en el campo como en los almacenes”.

La preocupación de la Consellera está en si se detecta un positivo durante la campaña, y de si esa persona o ese entorno de posible rebrote estaría en situación de poder aislarse individualmente. Mollá ha desvelado que es consciente de que “hay personas que no podrían aislarse adecuadamente, por lo que estamos trabajando las soluciones habitacionales por comarcas”.

Sobre esto, los ministros de Sanidad y Agricultura, Salvador Illa y Luis Planas, recordaron la necesidad de que los ayuntamientos mantengan espacios específicos para el aislamiento de positivos. Una medida a la que hay que sumar la habilitación de áreas con las medidas de seguridad recomendadas por el ministerio en lo que se refiere a los alojamientos que ocupen los temporeros en cada campaña. En este punto, los ministros incidieron en que el 13% de los brotes de covid-19 están asociados al ámbito laboral, la mayoría de ellos relacionados con actividades hortofrutícolas.

Varios de los brotes más potentes acaecidos en España en las últimas semanas han tenido su origen en asentamientos de temporeros. Algunos de ellos, como en Huesca o Lleida, incluso han conllevado medidas de confinamiento, por lo que desde el Gobierno ya activó a mediados de julio unos encuentros regulares de coordinación con las CCAA para tratar de prevenir brotes entre los trabajadores agrarios y además facilitar herramientas de actuación como la Guía para la prevención y control del coronavirus en las explotaciones agrícolas, que fue aprobada hace unas semanas.

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