23 de septiembre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rovira habla de las secuelas que le ha dejado su tratamiento contra el cáncer

Dani Rovira

Dani Rovira

El actor ha compartido con sus seguidores cómo se encuentra tras haber finalizado un proceso del tratamiento que lleva cuatro meses siguiendo. Una etapa en la que no ha perdido la sonrisa.

El pasado mes de marzo, Dani Rovira anunció que le habían diagnosticado un Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer de la sangre que afecta, principalmente, a la gente joven. Desde ese momento, el actor ha querido compartir a través de sus redes sociales su progreso y mandar ánimos a todos aquellos que se están enfrentando a una lucha como suya.

Rovira comenzó un tratamiento de quimioterapia el cual, por fin, ha llegado a su fin tras cuatro meses. "¡Se acabó la QUIMIO! 8 sesiones y 4 meses entre pecho y espalda", ha escrito el humorista en una fotografía que ha publicado en su cuenta de Instagram. Asimismo, y sin perder el humor que le caracteriza, ha querido compartir con sus seguidores cuáles son las secuelas que le ha dejado este tratamiento.

Dani Rovira

"Secuelas: pérdida de pelo, las venas de los brazos duras como bridas y cabeza de hipopótamo (de esta última no me comentaron nada). Si a alguien más le ha pasado esto, que me escriba. Con cuatro que seamos organizamos un Tragabolas", ha dicho Rovira.

Ahora, el actor comienza una nueva fase del tratamiento, que hará que tenga que someterse a varias sesiones de radioterapia. "Esta semana empiezo a afrontar 18 sesiones de RADIO, una cada día. Aunque los linfomas han desaparecido, los médicos lo ha decidido así por cauterizar y precaución", comenta.

No obstante, se muestra muy positivo, como ha hecho todo este tiempo, y ha anunciado que en tan solo un mes todo habrá terminado. "A mediados de agosto, este mal sueño habrá acabado y podré retomar de nuevo 'la normalidad', si es que hay algo normal ya en este mundo", ha concluido Dani Rovira.

 
 
 
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¡Se acabó la QUIMIO! 8 sesiones y 4 meses entre pecho y espalda. Secuelas: pérdida de pelo, las venas de los brazos duras como bridas y cabeza de hipopótamo (de ésta última no me comentaron nada). Si a alguien más le ha pasado esto, que me escriba, con cuatro que seamos, organizamos un Tragabolas. Esta semana empiezo a afrontar 18 sesiones de RADIO, una cada día. Aunque los linfomas han desaparecido, los médicos lo han decidido así por cauterizar y precaución. A mediados de Agosto, este mal sueño habrá acabado y podré retomar de nuevo “la normalidad” si es que hay algo normal ya en este mundo. Me queda la última pantalla del videojuego... Ojalá cuando acabe se me ponga cabeza de koala. Me gustan mucho los koalas. “La vida me sonríe, pero siempre espero que me suelte carcajadas”. Sois tant@s los que me estáis curando...

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