23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los "cayetanos" no se achantan y convocan una gran manifestación contra Sánchez

Protestas contra el Gobierno frente a la sede del PSOE el pasado mes de mayo

Protestas contra el Gobierno frente a la sede del PSOE el pasado mes de mayo

Los vecinos del Barrio de Salamanca esperan que miles de madrileños se sumen a una protesta masiva contra el Gobierno este sábado. Éstos son los detalles.

Los primeros en salir a la calle para protestar por la gestión de Pedro Sánchez ante la pandemia ya están organizando una nueva manifestación. Los vecinos del centro de Madrid se han organizado en torno al autodenominado Movimiento Civil Constitucionalista Núñez de Balboa, en referencia al nombre de la calle que vio nacer las manifestaciones, cacerola en mano, y ahora pretenden que sus reivindicaciones vuelvan a escucharse este mismo sábado.

De hecho, a través de las redes sociales han hecho un llamamiento a la participación en la marcha, que se celebrará a partir de las 12.00 horas desde la Plaza de Gregorio Marañón para finalizar en la Plaza de Neptuno.

 

La marcha que se ha organizado "contra el Gobierno y su gestión de la crisis sanitaria", ha exigido a los participantes que se extremen las medidas de seguridad para evitar posibles rebrotes de coronavirus, exigiendo a los participantes el "uso obligatorio de mascarillas y dos metros de seguridad".

 

 

Y es que, los madrileños de esta zona de la capital se han convertido en uno de los principales azotes contra el Gobierno. Sus caceroladas a las nueve de la noche, la hora permitida por el Ejecutivo para salir a pasear durante el confinamiento, se convirtieron en todo un icono contra Sánchez, que pronto prendió la mecha y se extendió a otros rincones de la geografía española, teniendo una parada especial también frente a la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz.

Todos "fachas"

Tanto es así, que en Moncloa tomaron nota y desde el Ministerio del Interior, Marlaska ordenó durante varios días blindar el barrio estableciendo un fuerte dispositivo policial para controlar a los vecinos, mientras los socios de Sánchez tildaban de "facha" a cualquiera que tuviera la osadía de alzar la voz contra el Gobierno.

Pese a la caricatura que se hizo contra este protesta, bautizada como la de los "cayetanos", lo cierto es que se extendió a decenas de barrios y ciudades llamadas habitualmente "obreras" en la Comunidad de Madrid y el resto de España.

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