Casado, presidente: el PP recupera el vínculo que mueve a la organización

Las valoraciones interesadas de medios y políticos hacía el nuevo rumbo del partido son negativas, direccionando la ideología a la derecha de la derecha, ¡qué bueno, nuevo concepto!

Ilusión, fuerza, participación, ideas, movilización, renovación, encuentros, unidad, proyecto, son las palabras que para mí definen lo vivido este fin de semana en el Congreso Extraordinario del Partido Popular.
Evidentemente hubo también una parte importante para las despedidas y los agradecimientos, a Cospedal y a Rajoy. Especialmente a este último que se despidió tan dignamente como provocó su retirada, recibiendo el calor y reconocimiento de los suyos.
Pero la mañana del sábado amaneció, y muy pronto por cierto ( todos queríamos poder acceder al hemiciclo), ilusionante, como lo fueron los discursos y la puesta en escena de los candidatos, los aplausos, los cánticos de apoyo a uno u otro (algo inaudito en los congresos anteriores), las pancartas de afines ( casi todas a Soraya). Pero sobre todo los discursos: el de Soraya, perfecto, austero y algo distante, diría yo. El de Pablo Casado, que comenzó saludando en inglés a los invitados europeos ( dato al parecer poco relevante para muchos medios), fue un discurso hecho para el corazón de los militantes.
Se evidenciaba disputa, eso esta claro: se analizaban los corrillos, los saludos efusivos de los que en algún momento te castigaban con la indiferencia, la sonrisa de otros que poco o nada conoces,…Pero fundamentalmente, los cafés humeantes, los pasillos de intercambio y los ascensores de las enormes torres, valoraban la importancia del momento, la consulta de verdad a los compromisarios, que no éramos sino militantes del partido, que luchamos en nuestras zonas por conseguir victorias y gobiernos para el PP.
Sobre el mediodía, después de largas colas de votación, bien organizada y fluida, por cierto. Las primeras filtraciones aumentaban la sonrisa de muchos y hacían desaparecer del ámbito de reunión a otros. Para confirmarse tiempo después la victoria de la más profunda renovación del Partido Popular en muchos años: la victoria mayoritaria de Pablo Casado.
Creo que como es normal, las valoraciones interesadas de medios y políticos hacía el nuevo rumbo del partido son negativas, direccionando la ideología a la derecha de la derecha, (qué bueno, nuevo concepto!). Lo que subyace es la gran lección de democracia y de regeneración que hemos sido capaces de realizar en tan poco tiempo. Y la realidad es que simpatizantes y afiliados de base se identifican y están satisfechos con el nuevo rumbo. Se ha generado nuevamente el vínculo que hace de motor de una organización, ¡y eso ya es imparable!
No tengo duda, pues, de la capacidad del nuevo presidente para unir a todos, desde el centro hasta la derecha, porque ahí radica la fuerza del Partido Popular, ser capaz de hacer trabajar por el proyecto a todas las tendencias. No me cabe ninguna duda que, como ha sucedido para llegar hasta este momento, el Partido Popular, con su presidente a la cabeza, estará preparado en breve para ganar las primeras contiendas electorales que tendremos en España.

*Diputada del PP en Les Corts.

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