Sanitat monta un escándalo al negar la incineración a los obesos

También prohibe la cremación de cadáveres que hayan recibido tratamientos contra el cáncer mediante inserción de agujas radiactivas.

Decidir qué hacer con los restos de un ser querido va a ser misión imposible en algunos casos en la Comunitat Valenciana, con la propuesta que ha lanzado la Conselleria de Sanitat Universal sobre "revisión y actualización de los requisitos sanitarios para la ubicación y funcionamiento de los hornos crematorios". 

En el apartado D del artículo 7 de la orden emitida, referido a las condiciones sanitarias para la cremación, se especifica que "se prohíbe la cremación de personas con obesidad mórbida"; la razón, porque contaminan mucho (ojo, no es un fake).

Así, los familiares (o quien quiera dejarlo establecido en vida) de una persona con obesidad mórbida no contarán con la opción de incinerar a su ser querido y tendrán que enterrarlo en un nicho, tumba o fosa común. 

Según ha publicado el diario 'Levante-EMV', esta medida responde a que para incinerar un cuerpo de este volumen "se necesita una cantidad muy elevada de combustible", lo que conlleva una aumento "considerable de contaminación sobrepasando el umbral permitido".

No es la única restricción llamativa de la orden, que también prohíbe la cremación de cadáveres que hayan recibido tratamientos contra el cáncer mediante inserción de agujas radiactivas, una terapia relativamente común para algunos tumores frecuentes como el de próstata. 

La Conselleria ha redactado esta norma porque, especifica el texto, la experiencia acumulada en la emisión de los informes sanitarios para la apertura de hornos crematorios aconseja establecer nuevas consideraciones respecto a la ubicación de los mismos y su funcionamiento, con objeto de minimizar su impacto en la salud poblacional. Pero en el documento oficial no se explica la razón de lo que es, de facto, una discriminación para las personas que sufren obesidad mórbida, un 1,2% de los españoles. 

Todo ha cambiado de repente

La necesidad de controlar la emisión de sustancias tóxicas ha sido hasta hace poco la razón que daba la Conselleria al respecto, y decimos hasta hace poco porque, después de transcender el proyecto, que ha generado una gran polémica, el departamento de la Generalitat ha dado marcha atrás y ha anunciado un cambio en el proyecto de orden que regula los crematorios para eliminar la discriminación post mortem que contemplaba.

En un comunicado ha dicho, para justificar el cambio de postura, que "si bien es cierto que la cremación de personas con obesidad mórbida puede generar problemas técnicos y requerir necesidades especiales en el proceso, relacionadas con el volumen de las instalaciones y los sistemas de evacuación de las emisiones, estas circunstancias no atañen a las condiciones sanitarias exigibles a las instalaciones ni suponen un riesgo diferenciado para la salud pública en los términos que trata la orden".

"El proceso de consulta pública tiene justamente el objetivo de detectar partes de los textos normativos que puedan ser susceptibles de mejora o corrección, como es el caso", ha añadido la directora general de Salud Pública, Ana María García.

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