20 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rajoy se merienda las "mentiras" del debate en 30 segundos que enardecen al PP

Posado antes del debate a cuatro

Posado antes del debate a cuatro

Ninguna nueva propuesta y muchos reproches sobre la gestión que cada uno ha hecho de los últimos cuatro meses de legislatura fallida. En estos términos transcurrió el debate a cuatro.

El PP y Mariano Rajoy navegan con el viento a favor de las encuestas y parece que la campaña electoral va a dilucidar la hegemonía de la izquierda. El presidente del gobierno en funciones se impuso en un esperado e inédito debate que, como se esperaba, ratificó la extrema debilidad con la que el PSOE afronta el 26-J. Pedro Sánchez dedicó más tiempo a arremeter contra Pablo Iglesias que contra Rajoy y el líder de Ciudadanos trató de pescar de nuevo en el caladero de los populares. Todo a la "caza" de ese español de cada tres que aún no sabe a quién votará dentro de doce días.

Para la mayoría de los expertos, la cita de este lunes será decisiva para mover el voto de ese 32% de indecisos registrado por el CIS. Era un formato inédito, el de cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno en un plató de televisión, y no defraudó. El debate comenzó con una clara declaración de intenciones de todos los participantes: no habrá unas terceras elecciones pase lo que pase el 26-J aunque nadie quiso adelantar cual será su política de pactos, salvo Rajoy, que volvió a avalar la teoría de la "gran coalición"

Con el viento a favor de todas las encuestas, Mariano Rajoy mantuvo un tono presidencial, sereno y sobrio, para defender su gestión frente a unos muy activos Iglesias y Rivera y un descentrado Sánchez, en momentos dedicado a atacar al líder del PP, y en otros a marcar territorio y buscar las contradicciones de un partido, Podemos, que le amenaza con el sorpasso. Como era de esperar, tras su acuerdo fallido de legislatura, Sánchez y Rivera se obviaron durante gran parte del rifirrafe dialéctico. El momento más agrio, a cuenta de la corrupción, se produjo entre Rajoy y Rivera.

"Usted se equivoca de adversario", le espetó Iglesias al líder del PSOE cuando este le criticaba. Por eso, volvió a conminarle a que aclare ya si esta dispuesto a gobernar con Podemos o a facilitar un ejecutivo del PP.  A este reto, Sánchez respondió con una apelación a los votantes progresistas: "que no tropiecen dos veces en la misma piedra"

La economía y el empleo centró gran parte del debate a cuatro que, -en realidad y como ya habían advertido los populares-, se convirtió en un "tres contra uno" frente al presidente del Gobierno. En este sentido, un muy solvente y sereno Rajoy,  pertrechado de datos y con varios postit pegados en su atril, recordó que hace cuatro años España estaba "al borde de la quiebra y del rescate" y que ahora se vuelve a crear empleo y la economía está en la senda del crecimiento. 

El "rejonazo" de Rajoy a Rivera e Iglesias

"Una cosa es predicar y otra dar trigo", advirtió el candidato del PP, antes de advertir sobre los riesgos "de derogarlo todo". "Todos los españoles saben que las cosas están mejor. No están bien, pero están mejor", concluyó, antes de advertir a Rivera e Iglesias: "Aquí no se viene a hacer prácticas, al gobierno se viene aprendido".

Rajoy necesitó apenas 30 segundos para desmontar las "mentiras" que, a su juicio, estaban vertiendo sus oponentes. 30 segundos convertidos en vídeo y convenientemente movido por el partido, rápidamente puso a echar humo a los dispositivos móviles de votantes, simpatizantes y afiliados del PP.

 Por su parte, Albert Rivera, que acusó al PP de "triunfalismo", apeló a la puesta en marcha de un nuevo marco laboral y de un gran plan de educación. Por su parte, Iglesias reiteró su disposición a derogar todas las reformas puestas en marcha por el PP, una derogación, la de la reforma laboral en concreto, que hizo suya un desdibujado Pedro Sánchez, con visibles problemas para hacerse un hueco entre los datos que iba ofreciendo Rajoy y los reproches de los candidatos de Ciudadanos y Podemos. Los impuestos y el cumplimiento del déficit, así como las pensiones, centraron este apartado.

En este momento del debate, Rivera también quiso lanzar su particular "rejonazo" a Iglesias: "no se vista con piel de cordero, no se disfrace del socialdemócrata", le espeto al líder de Podemos.

Tras el apartado económico se produjo el primer corte publicitario en el que Rajoy pudo conversar con su jefe de campaña, Jorge Moragas, y su asesor Pedro Arriola

La corrupción enfrenta agriamente a Rivera y Rajoy

El momento más tenso del debate se produjo en el apartado dedicado a la corrupción y la regeneración democrática. Rajoy y Sánchez se lanzaron los casos de Barcenas y los Eres de Andalucía, e Iglesias tuvo que escuchar los reproches a las subvenciones de Juan Carlos Monedero del régimen de Hugo Chavez. Pero, sin duda, especialmente duro y ácido con el presidente en funciones fue Albert Rivera, quién llego a pedirle que de un paso atrás para abrir "una nueva etapa". Ambos intercambiaron acusaciones de cobro de dinero negro. Fue en este punto cuando Rivera se dirigió expresamente a los votantes del PP que pueden cuestionarse el liderazgo de Rajoy.

Sobre Cataluña, Iglesias volvió a defender la convocatoria de un referéndum sobre la independencia y Sánchez su propuesta de reforma constitucional. Rajoy reiteró su apuesta por la unidad de España, la igualdad y la soberanía nacional.

La crisis de los refugiados, el Brexit, la política exterior y el yihadismo conformaron el último bloque del debate, que se prolongo durante casi dos horas y media.

El debate de este lunes, -el tercero tras el denominado "debate de mujeres" y el mantenido este pasado domingo por los responsables de economía-, es el único que durante la campaña se va a celebrar con los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno.  Este formato novedoso, que tuvo como escenario el recinto ferial de Madrid (IFEMA), fue retransmitido por todas las cadenas de televisión y de radio.

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