17 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

Este invierno no te dejes la piel: ¡protégela del frío y de las arrugas!

Tendemos a creer que es suficiente con protegerla del sol en verano, pero el frío también deja su huella en nuestra piel

El cuidado de la piel es tan importante en invierno como durante el verano.Hay distintos factores externos que alteran las características y funciones de la piel, la temperatura y la humedad son algunos de ellos. En un ambiente seco, propiciado por las calefacciones, la función barrera de la piel también se verá afectada, facilitando afecciones cutáneas como los eccemas, la dermatitis atópica, rosácea, xerosis, etc.

Con el frío nuestros vasos sanguíneos se reducen y con el calor se expanden, lo que provoca cambios en nuestra piel como pérdida de brillo, palidez e incluso puede dañar los capilares formando arañas vasculares. Por todo ello, los especialistas recomiendan la adecuada protección frente al frío y a sus factores asociados para evitar que nuestra piel sufra diferentes lesiones o patologías.

En opinión del doctor Gabriel Serrano, dermatólogo y fundador de Sesderma, “la piel es nuestro mayor órgano, el único que está expuesto a las agresiones del entorno y, sin embargo, no lo cuidamos como debemos. Nuestra piel nos habla y nos dice cuál es su estado. Hay que escucharla para conocer cuáles son sus necesidades”. Si bien esta sería la primera y más importante recomendación, para Gabriel Serrano también es fundamental tener en cuenta una serie de rutinas que harán que nuestra piel esté sana y luzca bonita aunque esté expuesta a las temperaturas más bajas del año. Coincidiendo con las fechas navideñas, nos deja sus consejos para aplicarnos de cara a fiestas:


Cuidado de manos:

Las extremidades son los puntos donde encontramos menor riego sanguíneo en épocas de frío. El organismo prioriza e intenta mantener el calor en los órganos vitales. Además, las manos carecen de glándulas sebáceas, por lo que se descaman y resecan con facilidad. para evitarlo, es importante utilizar productos de higiene y cremas con alto contenido en lípidos para esta zona. También se recomienda el uso de guantes para evitar los cambios bruscos de temperatura y la rotura de los capilares.

Cuidado de labios:

La piel de los labios, al ser muy fina, sufre mucho con los cambios de temperatura. Se queman, se resecan y se agrietan. Cuando esto ocurra tenemos que evitar chuparnos los labios, ya que sólo empeorará la situación. Para evitarlo se recomienda el uso de labiales hidratantes con protector solar.


Cuidado de Nariz, pómulos y barbilla:

 Los cambios de temperatura generan cambios en nuestros vasos sanguíneos. En personas con piel sensible va a acentuar las rojeces y la sequedad. Por ello en estas zonas se recomienda el uso de productos con activos calmantes y descongestivos como el aloe vera o la avena. También es una época perfecta para utilizar mascarillas como exfoliantes para eliminar células muertas o hidratantes que refuerzan nuestra barrera.


Higiene:

No abusar del agua caliente en los baños y duchas. Se recomienda una ducha con agua tibia y jabones con activos calmantes. A la hora del secado, evitar frotar con la toalla, secar a toquecitos, así se evitará dañar la barrera cutánea.


Fotoprotección:

En invierno, aunque no lo notemos directamente, también recibimos una gran cantidad de radiación solar. Esta radiación tiene efecto acumulativo en nuestra piel y va a provocarnos un aumento de arrugas e hiperpigmentaciones al tiempo que puede acentuar la deshidratación.  Por ello en otoño-invierno también es fundamental el uso de protector solar diario.


Cuidado corporal:

Aunque la piel del cuerpo no esté tan expuesta como en los meses más calurosos del año, en invierno es importante elegir productos formulados con activos nutritivos, humectantes y emolientes.


Cuidado de pieles sensibles:

En esta época las pieles sensibles sufren más, la barrera hidrolipídica disminuye y nuestra piel está más expuesta a los agentes externos pudiendo llegar a provocar mayor irritación y descamación. Por ello es importante una buena hidratación con productos específicamente formulados para este tipo de pieles, con activos calmantes, antiinflamatorios e hipoalergénicos.


Cuidado de la piel en deportes de invierno:

En los deportes de invierno estamos expuestos a la radiación solar de forma más prolongada e intensa. Hay que recordar que es imprescindible el uso de fotoprotectores y foto reparadores faciales y labiales.


Ropa:

En esta época utilizamos ropa que nos proteja del frío y nos aporte calor pero hay fibras que en contacto directo con la piel pueden provocar irritaciones, por ejemplo, la lana. Por esto recomendamos utilizar fibras menos irritantes como el algodón o seda.

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