La voz del pueblo

Estamos en una semana clave de nuestra historia más reciente. No importan los Presupuestos del Estado, si no que nuestro Estado de Derecho, funcione y lo haga bien

Esta frase, “La voz del pueblo”, ha sido esgrimida en muchas ocasiones como expresión de la voluntad popular, en contra o a favor de acciones o decisiones de carácter público. Representa la fuerza de la opinión de la ciudadanía ante un hecho que le afecta, e incluso ha servido para nominar algún medio de comunicación, con todas las connotaciones de fuerza y poderío que implica la opinión de las personas de cualquier colectivo o sociedad.
La he traiído a colación en mi reflexión de hoy porque es evidente que la manifestación del domingo en la plaza de Colón en Madrid supuso un hito importante en este país. Por fin los ciudadanos que nos consideramos constitucionalistas salimos juntos a la calle, más allá de las siglas de los partidos políticos convocantes.
Lo significativo, para mí por lo menos, es que el centro derecha español se ha unido por un objetivo que va más allá de sus intereses electorales, por una gran causa, han convocado la manifestación de ayer, a la que acudieron: miles, cientos o millones de personas,..muchas en definitiva. 
Lo importante, además, es que la capacidad de movilización ya no es sólo patrimonio de la izquierda, o de los populistas. Lo relevante es que las personas creen en lo que defienden, y no están dispuestas a dejarse amedrentar, ningunear…lo significativo, es que los ciudadanos quieren hablar, y decidir. La autoafirmación, la motivación, la ilusión, las ganas, se sienten en cada uno de los manifestantes, e incluso en los que no pudieron asistir.
Pensé como muchos que el Sr. Zapatero se consagraría como “el peor presidente” de este siglo. Evidentemente no calibré la posibilidad de que alguno lo superara. Esta claro que me equivoqué en mis valoraciones y siento que tampoco lo imaginaban los militantes de su partido que un día apoyaron al Sr. Sánchez como secretario general de su partido. Entiendo perfectamente la vergüenza y preocupación que sienten buena parte de sus barones territoriales.
Así mismo, es importante, bueno, que de una vez enarbolemos nuestros símbolos, como identidad de pueblo. Hasta ahora sólo el futbol lo había conseguido. Pero ante la amenaza, los ciudadanos españoles nos envolvemos cada vez más en nuestra bandera, para defender todo lo que simboliza: nuestra bandera, nuestra Constitución y nuestro país, ESPAÑA.
Si nuestro presidente del Gobierno fuera creíble, para mí no lo es por los hechos que le preceden, vería como positivo que diga ahora “no” a la figura del “mediador” o “relator”, que piense en convocar elecciones generales, en respuesta a las peticiones, …..Pero no es creíble, es sólo una estrategia más, un plan previamente diseñado, que no logra hacer dudar ni a una sóla de las firmes voluntades adversarias.
Estamos en una semana clave de nuestra historia más reciente, no importan los Presupuestos del Estado, con todo lo que suponen y nos interesan. Si no que nuestro Estado de Derecho funcione y lo haga bien, porque de ello depende nuestra sociedad y nuestra democracia.

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