13 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La cara de asco delata a las dos mujeres de la mesa donde ha votado Arrimadas

Arrimadas, a la hora ejercer su derecho al voto.

Arrimadas, a la hora ejercer su derecho al voto.

El tumulto que ha generado la llegada a votar de la candidata de Ciudadanos es un buen termómetro de su clara etiqueta de favorita. Casi media hora ha tardado en depositar su papeleta.

Si la expectación generada en torno al voto de un candidato puede servir de termómetro a las opciones de victoria del mismo, Inés Arrimadas puede considerarse favorita.

Su llegada al colegio electoral Àusias March ha generado un auténtico tumulto y una espectacular aglomeración de ciudadanos y medios de comunicación. Tanto, que la cabeza de lista de la formación naranja ha reconocido que no esperaba tanta expectación.

De hecho, desde su llegada a la mesa electoral, la cola que ha guardado y el tradicional posado ante los números medios gráficos y cámaras de televisión, la votación de Arrimadas se ha prolongado durante casi media hora.

A su llegada, se ha producido reacciones de todo tipo. Desde vítores, aplausos y gritos de ¡Presidenta, presidenta!, hasta los abucheos y los silbidos. Especialmente comentado ha sido el rostro serio y hasta de asco que han mantenido en todo momento la presidenta y una de las vocales de la mesa electoral; ninguna de las dos se ha molestado en disimular sus pocas simpatías hacia Arrimadas, como puede verse en el víde:.

En sus declaraciones a los periodistas, Arrimadas ha subrayado que los catalanes "se lo están jugando todo". "Inundemos de votos las urnas", ha reclamado. "Hemos trabajado muy duro en el Parlament y estamos convencidos de que eso dará frutos".

Respecto a posibles pactos políticos postelectorales con otras formaciones, Arrimadas no ha querido vaticinar ningún acuerdo y ha preferido esperar a los resultados de esta noche.

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