08 de agosto de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Preocupa el estado de Cristina ante el inminente y negro futuro de Urdangarin

Los más cercanos a la hermana del Rey han desvelado lo que hay detrás de ese punto de "soberbia" y "orgullo" que tiene una persona acostumbrada a una vida de lujos. La cosa se pone fea.

"Dolida, frustrada y deprimida". Días antes de que se conozca la sentencia definitiva sobre el Caso Nóos que puede enviar a su marido, Iñaki Urdangarin, a la cárcel así es como se siente la Infanta Cristina, según han confesado amigos y familiares suyos a la revista Vanity Fair.

De hecho, dos de las personas más cercanas a la hermana del Rey durante este tiempo piensan que tanto ella como su marido son "víctimas" y no entienden que la gente no comprenda su versión de los hechos: que solo estaban trabajando sin pensar que pudieran estar incurriendo en algo ilegal.

Es por eso que Cristina está convencida de que "todo el mundo está contra ella". Eso y que la hija de Juan Carlos I "tiene un punto de soberbia que hace que se sienta muy indignada por lo que les está tocando vivir".

Vamos, que le cuesta mucho vivir como lo hace ahora, alejada de todo el mundo y sin los lujos a los que siempre ha estado acostumbrada: "Ella ha crecido en un mundo muy distinto al que ahora tiene que llevar y le cuesta, porque es casi una cuestión de orgullo".

Aunque prácticamente se da por hecho en los corrillos y en los mentideros políticos que Urdangarin entrará en prisión de manera inminente, la Infanta aún espera que se produzca el milagro: "Ahora mismo no pueden ni pensar en cómo va a ser esa situación, todos se mantienen confiados en que, si se hace justicia, le absolverán".

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