La confesión de Illa sobre la mano "política" en el O a la Comunidad Valenciana

Ximo Puig criticó en mayo que fue una decisión "política". El tiempo le ha dado la razón al desvelarse que no había comité de expertos y que era un político quien decidía

"No existe ningún comité de expertos encargado de la evaluación de la situación sanitaria de las comunidades autónomas y que decida las provincias o territorios que pueden avanzar en el proceso de desescalada del confinamiento, puesto que la responsabilidad corresponde al ministro de Sanidad tras su valoración con las distintas comunidades autónomas".

La respuesta la da el propio Ministerio de Sanidad al requerirle el Defensor del Pueblo, tras una queja del PP, ante la negativa del Gobierno a revelar el nombre de los supuestos expertos que decidían qué comunidad autónoma superaba cada fase. Hoy, además, el propio titular del ramo, Salvador Illa, lo ha reconocido. 

La alusión al mantra "los expertos" era la coletilla que acompañaba cada sentencia, como la que negó el pase de la fase 0 a la 1 a la Comunidad Valenciana a pesar de que la propia consellera de Sanitat, Ana Barceló, había insistido días antes en que le habían anticipado "un sobresaliente". Llegó el fin de semana del 9 de mayo y no hubo avance: al contrario que la mayor parte de autonomías, la valenciana se quedó con un cero rotundo, sin pasar de fase.

 

 

¿Qué supuso esto? Además de demostrar el desconocimiento total de la situación por parte de la consellera de Sanitat y de situar a la Comunidad Valenciana en el vagón de cola de la desescalada -al que volvería con reiteración- junto a Cataluña y Madrid, por ejemplo, retrasó los encuentros familiares, impidió a bares, restaurantes y muchísimos otros locales que habían previsto una apertura restringida abrir sus puertas y desmoralizó a una sociedad tocada.

La Comunidad Valenciana no entró en la fase 1 el 11 de mayo. El president de la Generalitat, Ximo Puig, convocó una rueda de prensa de urgencia el 10 de mayo junto a la epidemióloga de cabecera del Consell, Herme Vanaclocha, para empezar a aludir a criterios políticos para justificar el cero.

Y el mismo lunes 11 inició una ronda por medios de comunicación nacionales insistiendo en una teoría que desde su partido, sobre todo desde el sector próximo al plenipotenciario ministro torrentino José Luis Ábalos, le recriminaban por suponer una confrontación con el Gobierno.

 

No obstante, el tiempo, y en este caso la respuesta a una pregunta casualmente del principal partido de oposición al PSOE, del PP, le han dado la razón. No había un comité de expertos que decidiera, por mucha alusión que hiciera a él el presidente Pedro Sánchez o su portavoz en asuntos de pandemia, Fernando Simón, que incluso justificó no citar el nombre de los supuestos especialistas para evitarles presiones. ¿Una mentira más de alguien que en cada comparecencia sorprende por no tener el más mínimo reparo en contradecirse?

Era, como ha contestado el propio organismo, el Ministerio de Sanidad quien decidía. Y, más en concreto, su titular, el filósofo socialista, nacido en el municipio catalán de La Roca del Vallés, Salvador Illa. Político de profesión. Por tanto, la decisión sobre el paso de fase correspondió a un político y, consecuentemente, fue política. Otra cuestión es si merecida o no. Eso sí que deberían ratificarlo expertos reales, no ficticios. 

No sabemos si al cero se llegó sobre la base de criterios epidemiológicos claros y de parámetros sanitarios que lo aconsejaran, porque tampoco ni por parte de Conselleria de Sanitat ha abundado la información precisa ni por el Ministerio de Sanidad argumentaron con detalle el suspenso. No hubo revisión pública de exámenes.

¿Y quién explica ahora a los alrededor de cinco millones de ciudadanos de la Comunidad Valenciana por qué se quedaron anclados más tiempo en la fase 0? ¿O por qué el Consell renunció a pedir el avance de la fase 1 a la 2 por motivos de "prudencia" a pesar de haber anunciado que lo solicitaría al mismo tiempo que el resto?

Quizás la respuesta a esta última pregunta podría ser por temor a una nueva decisión "política" que pudiera ser perjudicial. Posiblemente Puig sabía quién decidía realmente el pase de fases aunque no lo dijera con claridad. 

 

 

Comenta esta noticia