06 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carrascal lanza una pregunta al aire que deja en muy mal lugar a la izquierda

José María Carrascal tiene claro que no hay ningún Churchill por aquí.

José María Carrascal tiene claro que no hay ningún Churchill por aquí.

Fiel a su "táctica de poner nombres exóticos a las cosas desagradables", el Ejecutivo de Sánchez ha vuelto a tirar de eufemismo pero el veterano periodista ya no está para juegos de palabras

Que hay muchos columnistas políticos a los que no les está gustando la gestión de la crisis por parte de los gobernantes no es ningún secreto y este miércoles José María Carrascal ha ido un poco más allá en sus críticas desde su columna de ABC porque, a su juicio, "todos intentan parecerse a Churchill, y ninguno le llega a la suela de los zapatos" en una pandemia que no respeta "a grandes ni pequeños, ricos ni pobres, comunistas ni capitalistas".

Además, se hace una pregunta en voz alta que no deja muy bien a la izquierda: "¿se imaginan ustedes la que hubiera armado la izquierda si el Covid-19 se hubiera originado en Estados Unidos?".

Por lo demás insiste en que "todos los gobernantes adoptan posturas de Churchill para enfrentarse a la gran amenaza. Pero ninguno se ha atrevido a lo que prometió a sus compatriotas al encargarse de su destino: "Sangre, sudor y lágrimas".

Al contrario, recalca, "todos ellos buscan disculpas por la peste que les ha caído encima, arguyen que nadie se lo esperaba, insisten en que han tomado todas las medidas existentes para defenderse" y "nuestro Gobierno, el primero".

Fiel a su "táctica de poner nombres exóticos a las cosas desagradables", el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha llamado "hibernación" de la actividad productiva a congelarla... Carrascal se pregunta si acertará esta vez ya que sería la primera después de equivocarse desde el principio.

No lo tiene tan claro el periodista para quien "si bien es verdad que el evitar las aglomeraciones es el único remedio que hasta el momento ha dado resultado para contener la epidemia, cesar toda actividad" puede provocar que el remedio sea peor que la enfermedad.

Por no hablar de que lo ha hecho sin consultar a los interlocutores sociales, "que era lo mínimo que debía haber hecho".

Termina destacando la confusión que existe fruto del "barullo de cifras y datos que nos cae encima, contradictorias entre sí". A saber, que si se ha alcanzado un récord de muertos por día, pero también el de dados de alta. Que si disminuyen los contagiados, pero aumentan los ingresados en las UCI, que si las bajas del personal sanitario se han disparado pero el Gobierno habla de "estabilización"... "¿A quién creen ustedes?", concluye.

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