17 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Industria ve al automóvil ante un punto de inflexión

Raúl Blanco, secretario general de Industria, ve arriesgado decir qué tecnología reinará en la automoción en los próximos años. La reducción de emisiones se puede conseguir con varias vías.

Está claro que hoy en día no se puede ser determinista a la hora de hablar sobre cuál será la tecnología que “reinará” en los próximos años en la industria de la automoción, ya que a la velocidad que éstas avanzan es demasiado arriesgado. El discurso de la electrificación se está llevando todo el protagonismo, pero existen otras alternativas, como el hidrógeno, en las que marcas como Hyundai o Toyota están avanzando sin descanso.

Para Industria el sector de la automoción está ante un punto de inflexión muy notable e importante, que puede calificarse de histórico. En opinión de su secretario general, los principales retos a los que se enfrenta son el vehículo conectado y su interacción con el medio, el coche autónomo y la reducción de emisiones, en la que como ejemplo de futuro pone al Hyundai Nexo, un vehículo de pila de combustible cuya primera unidad ya ha sido matriculada en España.

La reducción de emisiones viene marcada por la normativa europea y es un proceso complejo con implicaciones en los próximos años, pero según Industria hay tiempo para una transición ordenada, que ha situado entre 2020 y 2050. Las marcas de automoción ya están invirtiendo en esa meta con vehículos como el Nexo, pero hace falta que el cambio también llegue a las infraestructuras de recarga (ya sean de hidrógeno o para vehículos eléctricos) en mayor medida que en los últimos años.

A juicio de Raúl Blanco, otro elemento de complejidad que afecta a la industria de la automoción es el de la neutralidad tecnológica. En esta línea España y el resto de Europa no llegan tarde en el tema del hidrógeno, al contrario que en la fabricación de las baterías para la electrificación de los vehículos, que ya está en una segunda fase.

Con el hidrógeno se está en la fase de desarrollo a partir de la experiencia del refino y hay capacidad tecnológica plena para potenciar esta tecnología que tiene cero emisiones. Debido a que se está en una “primera fase” de desarrollo hay muchas oportunidades para otros sectores, como el químico o los energéticos.

El director general de Hyundai España, Polo Satrústegui, asegura que desde la marca surcoreana van a seguir liderando este cambio y ayudando a mejorar la calidad de aire de las ciudades, pero para ello es “imprescindible” la colaboración público-privada. Deben ir de la mano para introducir estas tecnologías y hacer inversiones en infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos y de pila de combustible. Además, el Gobierno debe aprobar ayudas a la compra para vehículos eficientes, ya que los fabricantes están haciendo esfuerzos importantes para lanzarlos a precios competitivos.

Sagrarí Miguel, de la secretaría técnica de la Asociación española del hidrógeno, asegura que es necesaria una mayor coordinación entre Gobierno, industria e inversores y que haya un Plan nacional del hidrógeno. El hidrógeno, ha explicado, permite descarbonizar todos los usos de diferentes sectores económicos de la industria o del transporte (coches, aviones, barcos…) y el tiempo que se tarda en repostar es quince veces más rápido que el eléctrico.

En la actualidad, existen en España cinco estaciones de servicio experimentales de hidrógeno: Sevilla, Huesca, Puertollano, Albacete y Zaragoza. Los expertos cifran entre 1 y 1,5 millones de euros el coste de poner en marcha una hidrogenera.

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