24 de octubre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El tremendo disgusto que se ha llevado Ana Soria mientras toreaba Enrique Ponce

Ana Soria, en la plaza de toros de Granada.

Ana Soria, en la plaza de toros de Granada.

La jovencísima novia del diestro no esperaba ni por asomo lo que iba a ocurrir en el coso de Granada este fin de semana.

Este fin de semana, Ana Soria ha vivido una de las tardes más difíciles que recuerda desde que salió a la luz y se hizo oficial su relación con Enrique Ponce. El ruedo ha vuelto a ocasionarle a la joven un nuevo disgusto, más allá de la cogida que sufrió el diestro en el Puerto de Santa María cuando sólo llevaban una semana saliendo.

Como en anteriores ocasiones, Ana decidió asistir a una de las corridas de Ponce. Y se la pudo ver, como era de esperar, en la plaza de toros de Granada. Allí le ocurrió lo que no podía imaginar. 

Efectivamente, en un momento dado, Ana Soria tuvo que escuchar cómo desde las gradas le lanzaban todo tipo de improperios y abucheos. Y la novia de Enrique Ponce se vio obligada a abandonar el coso granadino.

 

Tal y como ha desvelado en Socialité de Telecinco, fueron varias las razones que esgrimieron los que decidieron protestar contra Ana Soria: por un lado, los amantes de la tauromaquia que consideran que Ana Soria distrae a Enrique Ponce; luego están los que rompen una lanza por Paloma Cuevas y ven una "falta de respeto" la presencia de Ana en la plaza; y, por último, los que recriminaban a Soria que no estaba manteniendo la distancia social necesaria para evitar contagios de coronavirus.

El programa presentado por María Patiño ha hablado con uno de las personas que, tras rogar a Ana Soria que respetara las normas anticovid, la invitó a abandonar el coso: "Estaba muy crecidita porque ella se sentía intocable por ser la novia de Enrique Ponce". 

"No aguantó la caña que le daba el público, las señoras le decían de todo", ha añadido el testigo, que ha asegurado que a Ana "se le dio un toque por no respetar las distancias de seguridad" pero a la segunda advertencia "se sintió molesta".

 "Enrique estaba más pendiente de ella que del toro. La gente a ella no la quiere", ha comentado el confidente de Socialité. 

 

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