04 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El juez del "caso Villarejo" acecha a Iglesias por si le mintió en la Audiencia

Pablo Iglesias, el día en que declaró en la Audiencia Nacional por el "caso Dina".

Pablo Iglesias, el día en que declaró en la Audiencia Nacional por el "caso Dina".

El magistrado Manuel García Castellón ordena un informe pericial sobre el destrozo del teléfono de la exasesora del vicepresidente, Dina Bousselham. Y crecen las sospechas sobre su papel.

El caso Dina, una de las piezas separadas del sumario Villarejo, tiene trazas de convertirse en la historia del cazador cazado. O del acusador sospechoso.

La primera versión de Pablo Iglesias sobre el robo del móvil de su antigua asesora, Dina Bousselham, hace aguas y el juez instructor, Manuel García Castellón, tiene la mosca detrás de la oreja tras una serie de contradicciones y versiones opuestas que han puesto al vicepresidente en el centro de las sospechas.

Tan es así, que el magistrado de la Audiencia Nacional ha encargado a la Policía Científica un informe pericial sobre los daños ocasionados en la tarjeta del móvil de Bousselham, la exasesora de Iglesias en su etapa de eurodiputado, después de que éste se la devolviera.

 

El magistrado quiere completar así las diligencias para esclarecer el origen de esos daños que dijo Bousselham que había detectado cuando el líder de Podemos le entregó la tarjeta en el verano de 2016, meses después de que éste la recibiera del presidente del Grupo Zeta Antonio Asensio y casi un año más tarde de que a la entonces asesora le robaran el terminal móvil.

En concreto, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, que investiga el conocido como caso Villarejo y del que las pesquisas sobre el robo del teléfono de Bousselham corresponden a la pieza Dina, quiere que la Policía Científica realice "un informe pericial sobre los daños y las causas u origen de los mismos que presenta la tarjeta aportada a las actuaciones" por la afectada.

Es el segundo análisis que solicita el magistrado -el primero fue ante el departamento de Asuntos Internos de la Policía- después de que Bousselham dijera en sede judicial el pasado mes de mayo que cuando Iglesias le entregó la tarjeta de su móvil, ésta era ilegible y por ello acudió a una empresa especializada, que le comunicó que no podía recuperar el contenido.

Días después, la exasesora remitió un escrito al juzgado para cambiar en parte esta versión para "evitar malentendidos que se hayan podido generar". Así, remarcó que una vez que Iglesias le devolvió el soporte, sí pudo acceder al contenido del mismo, pero que fue en el segundo intento cuando dejó de funcionar.

Aparte de estas diligencias sobre el estado de la tarjeta del móvil, García Castellón tiene pendiente de pronunciarse sobre el recurso de Pablo Iglesias sobre la retirada de la condición de perjudicado en este procedimiento, así como sobre el hecho de que tanto el vicepresidente como Bousselham compartan la misma representación legal.

M.B
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