20 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cataclismo: cunde la psicosis en el PSOE al asomarse al abismo de los 80 escaños

Sánchez no quiere ni oír hablar de que el PSOE pueda menguar hasta 80 escaños.

Sánchez no quiere ni oír hablar de que el PSOE pueda menguar hasta 80 escaños.

Más allá de las paredes de Ferraz muy pocos socialistas se creen los castillos en el aire de Sánchez y su núcleo duro, que se han convencido de que unas terceras elecciones les beneficiarían

Cada vez son menos, en el PP y sobre todo en el PSOE, los que piensan que un hipotético descalabro de Pedro Sánchez en las elecciones vascas y gallegas le hará apearse de su no es no. Y cada vez son más los que, viendo la realidad paralela en la que está instalado el secretario general de los socialistas, han asumido que Sánchez forzará las terceras elecciones generales.

Si hace falta, el líder del PSOE está dispuesto a consultar previamente a una militancia que está seguro de tener de su parte para desarmar al Comité Federal del partido. Así lo ha ido dejando caer su guardia de corps en los últimos días a modo de amenaza.

Sánchez se ha autoconvencido, con ayuda de los sesudos análisis de César Luena, de que si los españoles votan finalmente el 18 de diciembre el PSOE no sólo será capaz de mantener el tipo, sino que mejorará los 85 escaños obtenidos en junio gracias a un trasvase de votos de Podemos. Cree que aquellos viejos votantes socialistas seducidos por Pablo Iglesias se han dado cuenta a estas alturas de que el único voto útil para frenar a Mariano Rajoy es el del PSOE.

Sin embargo, más allá de las paredes de Ferraz muy pocos socialistas se creen los castillos en el aire de Sánchez y su núcleo duro. Es más. En los últimos días circula una quiniela que, de cumplirse, sería letal para el PSOE.

¿Podría el PSOE verse reducido a 80 escaños en unas terceras elecciones generales? Algunos tiemblan de pensarlo

En círculos del socialismo crítico cunde la psicosis porque empieza a cobrar fuerza la idea de que el partido podría menguar hasta los 80 escaños. Por la desmovilización de la izquierda -especialmente de los votantes de más edad, su punto fuerte frente a Podemos- y por el rechazo al propio Sánchez. Hace diez días GAD3 publicó una encuesta precisamente en este sentido, según la cual más el 66% de los votantes del PSOE desaprueba la estrategia de bloqueo del socialista.

Ello sería un desastre sin paliativos para un partido con 137 años de historia que ahora mataría por los 110 escaños que logró Alfredo Pérez Rubalcaba en las generales de 2011, y aquello fue una auténtica catástrofe. En junio Pedro Sánchez sacó 25 menos y no tuvo empacho en proclamar que habían "hecho historia" cuando su único mérito fue no dejarse superar por el tándem Podemos-Izquierda Unida. Pero vestir de victoria 80 escaños sería osado hasta para él.

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