18 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El tremendo susto en el desfile del 12-O que ha hecho estremecerse a los Reyes

La Fiesta Nacional ha comenzado con un impactante incidente que ha dejado a los monarcas y a todos los asistentes al acto protagonizado por las Fuerzas Armadas.

Últimamente, los Reyes no gastan para sustos. Sobre todo si está la bandera de España de por medio, en actos solemnes con la presencia de los monarcas. Aún se recuerda, de hecho, la cara de decepción que todos los españoles pudieron el pasado mes de julio en pleno desfile del día grande de las Fuerzas Armadas, en Sevilla.

La secuencia fue muy clara. Don Felipe repudió, moviendo la cabeza de manera muy contundente, el insólito error que alguien cometió con el símbolo nacional en un día tan sensible: la bandera de España no arriaba bien, lo que provocó el cabreo del Monarca.

La escena ocurrió en los prolegómenos de la parada militar en el entorno del paseo de Cristóbal Colón de Sevilla, cerca de la puerta del Príncipe de la plaza de toros de la Maestranza, donde estaba instalada la tribuna de autoridades y frente a la misma un mástil de unos 15 metros de altura destinado a sostener la bandera nacional que falló.

Este sábado, con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional, la enseña nacional ha vuelto a vuelto a ser motivo de inquietud para donde Felipe y doña Letizia. Más que inquietud, el tremendo susto que han vivido desde la tribuna de autoridades donde presidían es desfile de 12-O, en el Paseo de la Castellana de Madrid.

En este caso, la escena, producida en los primeros minutos del desfile, ha sido la siguiente: cuando el paracaidista encargado de descender con la bandera de España hasta la tribuna presidida por los Reyes se ha quedado enganchado de una farola y ha tenido que ser rescatado por sus compañeros.

El inicio de la parada militar lo marca el descenso desde 1.500 metros de altura de dos paracaidistas del Ejército de Tierra, uno de ellos ejerciendo de guía y el segundo portando la enseña nacional, con la que debería haber caído justo enfrente de la tribuna de autoridades en la que se sitúan los Reyes y sus dos hijas acompañados por las más altas autoridades del Estado y militares.

Sin embargo, a pocos metros de tocar el suelo, el cabo primero Luis Fernando Pozo Dionisio se ha quedado enganchado de una farola sobre una grada situada a la derecha de la de autoridades, donde se encuentran los principales líderes políticos y otras autoridades civiles y militares.

 

Colgando de la farola durante varios minutos

El paracaidista ha quedado colgando de la farola durante unos minutos hasta que ha sido rescatado por un VAMTAC del Ejército de Tierra, un vehículo ligero dotado con una cesta-grúa. Pese a que en suelo le estaban esperando los servicios médicos, el militar ha descendido por su propio pie y sin lesiones aparentes arropado por los aplausos del público cercano.

Fuentes del Ministerio de Defensa han informado de que el cabo primero se encuentra en perfectas condiciones tras pasar reconocimiento médico y el Rey, que se ha interesado por su estado, le saludará una vez finalizado el desfile.

Este incidente no ha sido óbice para que continuara el acto como estaba previsto una vez que la gran bandera que portaba el paracaidista ha sido recogida para ser izada en un acto de honores a los caídos por España. En este punto ha llegado la segunda sorpresa de la jornada cuando la soprano Ainhoa Arteta ha sido la encargada de entonar 'La muerte no es el final'.

 

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